Cereales y fútbol

El excéntrico empresario que opera Vicentín es el nuevo sponsor de Rosario Central

Se trata del Grupo Olio, la firma rosarina que fue noticia en junio cuando empezó a operar a fazón en la aceitera de San Lorenzo


El Grupo Olio, la agroexportadora rosarina que fue noticia en junio cuando empezó a operar a fazón la aceitera de San Lorenzo de la malograda Vicentin, firmó ayer como nuevo sponsor de Rosario Central. La empresa ocupará un lugar en la camiseta canalla y también tendrá presencia en las instalaciones del club.

Participaron del acto de rúbrica del vínculo comercial el presidente de Central, Rodolfo Di Pollina; los vicepresidentes, Ricardo Carloni y Marcelo Facciano; el secretario general, Guillermo Hanono; el tesorero, Adrián Raguza; el titular del grupo Olio, Ariel Olio, la directora de grupo, Sandra Olio; el gerente comercial, Martín Molini y el gerente general, Rubén Venecia.

Con el desembarco en el mundo del fútbol, el grupo cerealero –que está en fuerte expansión- empieza a transitar el camino de instalar su marca en la opinión pública, una estrategia de marketing más común en alimenticias que en agropecuarias pero que es todo un indicador de la vocación de crecimiento que muestran en la actualidad.

De familia vinculada a la producción agropecuaria (Ariel Olio es la tercera generación) a través de la empresa Los Reares (agrícolas y ganadera de 25 años de experiencia que trabaja mas de 13.000 hectáreas), en 2012 se convirtieron también en traders de cereales en una etapa en la que el gobierno de Cristina Fernández impulsaba la expansión de la plantilla de exportadores de granos.

Fue así que desde la empresa Díaz y Forti (que es parte del grupo) se convirtieron en exportadores de nicho (de granos a mercados en los que no operan los traders multinacionales o de productos especiales, como legumbres) al tiempo que se consolidaban como importantes abastecedores de las grandes exportadoras multinacionales (casi como una suerte de mayorista de corredores).

Pero su mayor crecimiento fue en los últimos cinco años empezaron a diversificar negocios. En efecto, en 2017 invirtió u$s14 M para empezar a operar en el puerto chaqueño de Barranqueras como proveedor de soluciones logísticas para las agroindustrias, de acopio y embarque. Y en 2019 anunció su fusión con el frigoríco Alberdi, de Entre Ríos, para potenciar sus exportaciones de carne de calidad directo a restaurantes y hoteles del mundo. También concretaron su desembarco con oficinas en Madrid y empezaron a prepararse para en un futuro cotizar en Wall Street.

Hace un mes volvieron a ser noticia cuando pusieron en pie en la planta de Vicentin de San Lorenzo a la que abastecen a fazón con 300 mil toneladas mensuales para industrializar y embarcar sin ocultar que buscan escalar en el negocio del procesamiento en la región. “Somos un grupo en expansión”, resalta el eslogan de la firma con oficinas en las torres Nordlink.

 

Fuente: Punto Biz

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