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El invento de un argentino que revolucionará el sector agropecuario

Aún en un contexto desfavorable, en nuestro país las empresas continúan apostando a la innovación para potenciar las tareas agropecuarias y aumentar la eficiencia cotidiana


Pese a que el contexto no es el más adecuado, las empresas continúan desarrollando nuevas herramientas con máxima tecnología para potenciar las tareas agropecuarias y aumentar la eficiencia cotidiana. En este caso, el argentino Germán Villar desarrolló el AutoSatum, una sembradora económica, ágil y competitiva que cambiará la forma de trabajar en el campo.

 

Argentina infla el pecho en materia de desarrollo y producción agropecuaria. Los motivos de orgullo no se limitan a la calidad de granos y oleaginosas, sino que también al continuo desarrollo de nuevas tecnologías como el AutoSatum. Se trata de una sembradora autopropulsada que arriba al mercado para dotarlo de practicidad, menor compactación y ahorra en el trabajo de implantación.

 

El contexto complicado generado por el COVID-19 y el aislamiento obligó a los productores a buscar cosechadoras usadas en venta ante la imposibilidad de adquirir unidades nuevas cuyo precio de venta se tornó inaccesible. El aumento en la brecha cambiaria y la imposibilidad de fijar precios también se volvieron factores limitantes a la hora de adquirir productos y servicios en el sector agropecuario.

AutoSatum surgió en 2007 a partir de Germán Villar y su tesis universitaria que buscaba implementar una máquina que combinara las labores de sembradora y tractor unificados. El diseñador industrial detectó que la oferta de maquinaria agrícola se deposita en la siembra como la única actividad impulsada por un tractor y a partir de allí combinó las dos características en una sola máquina cuya potencia puede alcanzar a la ofrecida en la venta de John Deere Tractores.

 

Villar batalló para homologar los dos componentes del AutoSatum. A través de la sembradora de arrastre se debe utilizar una tractor de gran potencia para inutilizar el peso para cargar la sembradora. Dicha iniciativa de tener “todo en una máquina” fue más sencilla a partir de la homologación de la máquina que suma innovaciones debido a la motorización eléctrica.

A partir del motor eléctrico otorgado por potentes baterías se logró penetrar en los cuerpos de siembra. De esta manera, se asegura una profundidad adecuada de la siembra. Villar, también obtuvo ayuda en la tecnificación gracias al aporte de diferentes empresas expertas en maquinarias agrícolas que lo dotaron de conocimiento y ayudas para satisfacer la demanda actual del campo. El único aspecto negativo a tener en cuenta es que los productores deberán esperar hasta 2030, fecha estimada en la que saldrá a la venta el AutoSatum.

Por otra parte, Villar destacó que el grado de innovación del AutoSatum es alto y el objetivo final es el de la propulsión 100% eléctrica. Esto corresponde a un cambio en el paradigma energético donde cada vez más tecnologías buscan el aporte eléctrico no contaminante. 

El combustible tocará un techo que dificultará poder acceder a esta fuente de energía, por lo que usar vehículos eléctricos terminará siendo la norma. Vale destacar que muchas empresas ya están implementando la modalidad eléctrica en muchas unidades para cultivos extensivos.

Además de la potencia eléctrica, el AutoSatum cuenta con una ventaja que la transforma en una máquina ágil ya que tiene 10 metros de ancho de labor y se ubica dentro del catálogo de maquinaria liviana.

Por otra parte, la máquina se comporta de manera perfecta para terrenos blandos puesto que sólo apoyan las cuatro ruedas de tracción y el equipo de siembra flota sobre el rastrojo. La profundidad de siembra podrá regularse de manera continua debido a la mayor maniobrabilidad que genera una sembradora arrastrada.

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