El Papa Francisco viaja a Panamá

La Jornada Mundial de la Juventud comenzará hoy 22 de enero en Panamá, hasta donde viajarán jóvenes de todo el mundo para reunirse con el papa Francisco, quien llegará el miércoles 23 y permanecerá hasta el cierre.


Además de la ceremonia de bienvenida, el vía crucis, la vigilia y la misa final, el domingo 27, el pontífice vivirá dos momentos muy particulares: las confesiones en la cárcel de menores y la visita a jóvenes enfermos de sida.

Nacida hace 35 años por impulso de San Juan Pablo II, la JMJ es una de las citas más esperadas por la juventud católica. Se celebra todos los años, el Domingo de Palmas, a nivel diocesano, pero las citas que quedaron en la historia son las internacionales: desde la primera, en Buenos Aires, en 1987, hasta el río de jóvenes en Roma en el 2000, así como el evento en Czestochowa (Polonia) en 1991, cuando por primera vez participaron países del exbloque soviético.

También se recuerda la gran edición de Manila, en las Filipinas, en 1995, con cinco millones de participantes. Finalmente el papa Francisco vivió las de Río de Janeiro (2013) y Cracovia (2016) antes de esta de Panamá. Y se estima, según trascendidos, que la próxima será en 2022 en Lisboa, Portugal.

Esta JMJ de Panamá es algo particular. Tanto por el período -enero- como por el país: un Estado-tamiz, en el centro del paso de los migrantes que aspiran a entrar a Estados Unidos procedentes de Sudamérica. El evento en Panamá será, en número de participantes, más contenido que en pasadas ediciones: un poco por los costos desde Europa, pero sobre todo por la época, obligada desde el punto de vista meteorológico pero incómoda porque para muchos países cae en plena actividad escolar y universitaria.

Por el momento hay 150.000 inscriptos, pero se espera llegar a 250.000 para los eventos con el papa Francisco en el fin de semana. La JMJ será para Jorge Bergoglio una bocanada de aire fresco, en contacto con miles de jóvenes y con el entusiasmo que ya lo envió en Brasil y en Polonia. La cita se ubica además a pocas semanas de la cumbre sobre pedofilia en el Vaticano, prevista para fines de febrero. Y es inimaginable que el tema surja en alguno de los diez discursos que el papa pronunciará en el país centroamericano.

Desde Italia partió un millar de jóvenes, pero en muchas diócesis se organizaron eventos en simultáneo. Los jóvenes romanos, la noche del 26 de enero, se reunirán en el Santuario del Divino Amor para rezar, pero también para compartir momentos y asistir a un gran espectáculo.

Luego será la conexión por video con Panamá, para vivir juntos, aunque sea a la distancia, la reunión con jóvenes de todo el mundo. Finalmente, mientras bullen los preparativos y es fuerte la expectativa por la llegada de un papa, el primero después de San Juan Pablo II, que solo estuvo un día en el país, Panamá vive hoy un gigantesco apagón eléctrico: “Demasiados teléfonos celulares por recargar”, bromean en las redes sociales los jóvenes que ya están en el lugar.

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