El precio del campo, en baja desde 2011

Un informe privado asegura que mayor número de propietarios está abierto a contraofertas.


El mercado inmobiliario de campos se encuentra atravesando un ciclo de baja y depresión que ya lleva dos años. A finales de 2011 se registró una caída en el precio de la tierra que se mantiene hasta la actualidad.

De acuerdo a un informe realizado por la compañía LJ Ramos Brokers Inmobiliarios, las cotizaciones más firmes las presentan los campos de la zona pampeana, especialmente los agrícolas y de mayor aptitud productiva. En tanto, los establecimientos que se ubican de el área extrapampeana ofrecen condiciones de venta más flexibles. No obstante, la cantidad de operaciones es hoy muy escasa.

Para Juan José Madero, director de la División Campos de la compañía, los principales condicionantes para la compra y venta de tierras agropecuarias son la caída en la rentabilidad de la producción a causa de la presión fiscal, la intervención en los mercados de los cereales y la carne, y el cepo cambiario, informó La Voz del Interior.

El experto aseguró que se observa hoy un leve incremento de la demanda de campos en la región pampeana, con requerimientos específicos. Pero las operaciones no serían fáciles de concretar.

“Quien dispone de divisas es reacio a destinarlas a la compra de tierras. Cuando deciden hacerlo las quiere hacer valer solicitando precios hasta 30% por debajo del valor de tasación. Aquel potencial inversor que posee pesos busca oportunidades para poder colocarlos, lo que resulta aún infructuoso en campos de calidad, que son los más buscados”, indica el informe.

En el caso de la oferta, no varió en cantidad pero sí cayó en calidad. Según Madero, los dueños de campos en las zonas marginales están más abiertos a considerar contraofertas pero reacios a recibir pesos. Es similar la situación de los propietarios de establecimientos de menor aptitud en la pampa húmeda: escuchan lo que hay para ellos, pero si no los convence, prefieren continuar con la explotación u optan por el arrendamiento.

Comentarios