La crisis ambiental en el Río Carcarañá escaló en las últimas horas tras la confirmación de un escenario crítico en la zona de Oliveros. A la masiva mortandad de peces reportada inicialmente, se sumó la detección de un “sobrenadante” extraño en la superficie del curso de agua. Por este motivo, las autoridades locales emitieron un comunicado de emergencia para proteger la salud de los vecinos.
Desde la Comuna de Oliveros solicitaron de manera formal a toda la comunidad abstenerse de concurrir al río hasta nuevo aviso. Por razones de seguridad y prevención sanitaria, se dictaron tres recomendaciones fundamentales. Primero, no ingresar al agua bajo ninguna circunstancia. También, suspender todas las actividades recreativas en la zona costera y la prohibición total de pescar en el ámbito local.

Esta medida de fuerza busca resguardar a la población. Mientras tanto, los técnicos del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la Provincia completan los operativos de muestreo iniciados ayer. Según los protocolos activados, se están analizando tanto las muestras biológicas de los ejemplares muertos como la composición físico-química del agua. El objetivo es identificar qué es la sustancia detectada y si existe riesgo de toxicidad directa para los humanos.
La presencia de miles de peces sin vida acumulados en las orillas ya había generado una fuerte preocupación en localidades como Correa y Carcarañá. Sin embargo, el foco preventivo se concentra ahora en Oliveros debido a las condiciones observadas en ese tramo específico del río. Las autoridades ambientales calificaron el hecho como excepcional. Además, mantienen bajo vigilancia los controles necesarios para determinar el origen de este desastre ecológico.






