"Hacía dedo en la ruta"

Empresario santafesino llevaba a un soldado ucraniano oculto en el baúl del auto

El insólito hallazgo fue efectuado por policías entrerrianos. El extranjero, un gigante miembro de una fuerza de élite de aquel ejército, quería llegar hasta Rosario


El jueves pasado en un puesto caminero en La Paz (Entre Ríos) los policías descubrieron que dentro del baúl de un auto, que manejaba el dueño de una armería de la ciudad de Santa Fe, estaba oculto un ex miembro de una fuerza de elite del ejército de Ucrania, que tenía por intención llegar hasta Rosario.

Cinco minutos después de cruzar el límite que separa las provincias de Corrientes y Entre Ríos, en el puesto caminero Paso Telégrafo (sobre la ruta 12), un automóvil Chevrolet Corsa color gris debió aminorar la marcha y fue detenido unos minutos por los policías para requerirle a su conductor los permisos de circulación y la documentación del vehículo. Una rutina común para los agentes del orden.

Todo ocurrió el pasado jueves alrededor de las 2 de la tarde. En el auto iba sólo el conductor, el empresario santafesino Juan José Clucellas, que entregó los papeles con un trato afable hacia los policías. El vehículo no estaba a su nombre sino que figuraba registrado en Itá Ibaté, Corrientes, por otra persona, que es “amigo y pariente”, según declaró.

Los policías le pidieron al hombre (dueño de la armería La Escondida, con sede central en avenida Aristóbulo del Valle al 5600 de la ciudad de Santa Fe), que abriera el baúl del rodado. Para evitar cumplir con la orden policial, Clucellas se excusó diciendo que llevaba un ciervo Axis, animal de los que suelen cazarse en esa zona.

La sorpresa fue mayúscula: dentro del baúl no había ningún animal, sino un hombre enorme, con las piernas flexionadas, como si estuviera en posición fetal, vestido con una gorra, un jogging y zapatillas de trecking. Los policías se pusieron nerviosos al ver al gigante dentro del auto que se movía. Dijo que se llamaba Viktor Melnyk y que era miembro de las fuerzas de elite ucranianas. ¿Qué hacía un rambo ucraniano en el baúl de un Corsa en Paso Telégrafo, cerca de La Paz?

Le pidieron al gigante ucraniano que saliera del baúl. Lo revisaron para ver si estaba armado y lo esposaron. El hombre estaba quieto. No se resistió a que los policías entrerrianos lo esposaran.

Clucellas y Melnyk quedaron demorados y explicaron la situación ante la justicia federal.

El empresario declaró que había ido a Corrientes a pesacar y a su regreso halló al gigante haciendo dedo en la ruta. Y que lo hizo subir a su coche.

Pero la historia no les cierra a los investigadores. Ni a nadie.

Fuente: airedigital

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