Estado ausente

“En Rosario hay entre 5 y 10 balaceras por día y nosotros peleamos con arco y flecha”

Así lo aseguró el fiscal Pablo Socca, de la Unidad de Balaceras del MPA. Alertó que la pericia de un celular de un imputado puede llevar un año por falta de recursos para descifrar el software y lamentó que se investigue tanto para que los presos sigan impartiendo órdenes desde las cárceles.


Pablo Socca, de la Unidad de Balaceras del MPA

“En Rosario hay entre 5 y 10 balaceras por día y nosotros peleamos con arco y flecha”

Así lo aseguró el fiscal Pablo Socca, de la Unidad de Balaceras del MPA. Alertó que la pericia de un celular de un imputado puede llevar un año por falta de recursos para descifrar el software y lamentó que se investigue tanto para que los presos sigan impartiendo órdenes desde las cárceles.

“Estimamos que en Rosario se producen entre 5 y 10 balaceras por día. Inclusive podrían ser más”, alertó el fiscal Pablo Socca, de la Unidad de Balaceras de la Fiscalía. “La pelea contra la criminalidad organizada es una guerra. Y nosotros en esta guerra, los policías y fiscales, peleamos con arco y flecha”, enfatizó el funcionario del Ministerio Público de la Acusación en diálogo con el programa «Con Sentido Común», que se emite por CNN Rosario.

“Sin tener un número preciso, calculamos que en Rosario hay entre 5 y 10 balaceras por día. Siempre hay reportes de incidencia al 911 de personas que escuchan disparos por arma de fuego. Podrían ser más incluso. Y eso sin contar las balaceras que se producen en un homicidio o cuando hay heridos. Eso está fuera de la estadística. Sólo se contabilizan cuando pasan uno o dos atacantes en moto y efectúan disparos contra un domicilio o un comercio”, ratificó el fiscal Socca.

La semana pasada desde el Ministerio de Seguridad anunciaron la creación de una nueva Unidad Especial de Extorsiones, Amenazas y Balaceras de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), para trabajar en conjunto con la Unidad de Balaceras de la Fiscalía.

“Así como hace dos años Fiscalía creó su propia unidad de Balaceras y Extorsiones, entiendo que la Policía se acomoda a esta nueva realidad. De extorsiones y balaceras que se organizan desde la cárcel. Había brigadas policiales, aunque ninguna de ellas dedicada a trabajar específicamente sobre esta problemática. Me parece una decisión relevante no sólo para la unidad sino también para todos los fiscales de turno”, destacó Socca.

El fiscal que integra la Unidad de Balaceras del MPA junto a su colega Valeria Haurigot, reconoció que de un año a otro se modificó el fenómeno de las balaceras. “Cuando empezamos a trabajar en la unidad comprobábamos que se producían entre bandas narcos, cuando disputaban un territorio a los balazos. El año pasado comenzaron las balaceras como modalidad extorsiva. Desde la cárcel empezaron a extorsionar a comerciantes, trabajadores y personas de bien, bajo la clásica frase «plata o plomo». para cobrar protección. ¿Para protegerse de quién? De ellos mismos. Estas balaceras se producían como la concreción de una amenaza al comerciante que no pagaba. Y eso nos preocupa más, porque los coletazos de las balaceras no van directamente a integrantes de bandas narcos, sino además a personas inocentes”, lamentó el investigador.

Entre las dificultades que se les presentan en el MPA para llevar adelante una investigación rápida y eficaz, el fiscal Socca admitió que la pericia en un celular secuestrado a un imputado puede demandar hasta un año. “Hay software y algunos están actualizados. Pero no todos permiten abrir o descifrar el contenido de un teléfono. Muchas veces tenemos que mandar aparatos a Buenos Aires o a otras provincias para las pericias informáticas. La sección Análisis Digital del Organismo de Investigaciones no siempre cuenta con el software para abrir estos teléfonos. Ni tampoco contamos con mucho personal capacitado o idóneo, como analistas o ingenieros en sistema. Muchas veces son policías a los que se los capacita para aprender sobre el software”.

“No es lo ideal para Rosario, que es una de las ciudades más violentas del país. Deberíamos tener la mejor sección de pericias informáticas de la Argentina. También deberíamos tener la mejor sección Balística de la Argentina y ya sabemos lo que pasó: teníamos a un policía que vendía armas que estaban secuestradas en un depósito que prácticamente era un basurero. Por eso fue importante la intervención de los fiscales (Matías) Edery y (Luis) Schiappa Pietra para que las cosas cambien. Aunque todo depende de la voluntad política para que nosotros tengamos apoyo en estas cuestiones”, añadió Socca.

Por último, el fiscal reconoció que mientras haya presos que continúen impartiendo órdenes desde las cárceles a través de un teléfono celular, las investigaciones del MPA seguirán siendo cuesta arriba. “Es muy difícil para nosotros. Casi diría que un trabajo artesanal. Hay cada vez más delitos y más bandas vinculadas a la criminalidad organizada. Las detenciones y las imputaciones que llevamos adelante no logran frenar el fenómeno. Las investigaciones por una extorsión o por una balacera casi siempre provienen de la cárcel. Y mientras no se impida el ingreso de celulares a las cárceles, esto va a seguir pasando”, concluyó.

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