Informe SL24

Entre amenazas y balaceras, así opera la banda de Brandon Bay en Rosario y San Lorenzo

Dos soldaditos irrumpieron en la casita de una joven madre que vivía en barrio Norte. "Si no te vas te fusilamos a los dos chicos". Reclamaban el pago de una deuda, balearon la casa de familiares y los intimidaron tanto que llegaron a entregarle 200 mil pesos.


Brandon Bay y su pareja Cintia Nair Estrella.

Lejos de desarticularse después de las detenciones e imputaciones por los crímenes en barrio Norte de San Lorenzo, la banda narco de Brandon Bay se mantuvo operativa durante los últimos seis meses. Lo hizo a partir de la ramificación de la organización, de la consecuente irrupción de nuevos miembros en el territorio y de otros que siguieron impartiendo órdenes desde la cárcel de Coronda. Por delitos cometidos en septiembre y octubre pasados, este martes fueron imputados cinco integrantes de la banda Los Gorditos por extorsión, asociación ilícita y homicidio en grado de tentativa, precisaron fuentes judiciales.

Entre los imputados, obviamente, aparece Brandon Bay, preso desde hace dos años en la cárcel de Coronda e instigador de los hechos. En los allanamientos del fin de semana pasada en zona norte de San Lorenzo y sur de Rosario cayeron dos hermanas del sindicado cabecilla narco: Aldana Jaquelina y Flavia Belén Bay. También imputaron a Sebastián Eduardo A. -ex pareja de Aldana- y a un sicario con quien Brandon comparte pabellón: Claudio Gustavo R., alias “Tati o Primo”.

La segunda quincena de septiembre, las amenazas se tornaron insostenibles para Florencia, una joven madre de 22 años que tuvo que irse con sus dos pequeños hijos de una casita que familiares le habían comprado en avenida Costanera sin número, en el límite de San Lorenzo con Puerto San Martín. Las intimidaciones de Brandon Bay mediante llamadas telefónicas, mensajes y audios de whatsapp también le llegaron al celular de la madre y del padrastro, refiere la investigación.

En la audiencia imputativa, los fiscales Pablo Socca y Valeria Haurigot atribuyeron a la banda de Brandon Bay el ataque a balazos del 28 de septiembre pasado a la vivienda de los familiares de Florencia, en calle Spiro al 300 bis. Según la causa, el líder narco reclamaba el pago de 400 mil pesos. “Ey amigo -en alusión al padrastro de la joven-, atendé, atendé. Vamos a solucionarlo porque va a ser peor. No te va a alcanzar ni la plata esa que te estoy pidiendo para comprarle los cajones a tu hija. Haceme el favor, atendeme. Atendeme porque va a ser peor. Atendé, che viejo chupapija. Viejo atendé, atendé porque te vamos a matar hasta el perro, atendé”. Dichas amenazas fueron proferidas por Brandon el 19 de septiembre, especificaron voceros judiciales.

Una semana después, entre el 26 y 27 de septiembre, continuaron los mensajes intimidatorios de Brandon por whatsapp, según la evidencia recolectada. “Amigo cómo vamos hacer el tema de la plata, son 400. Cómo vamos hacer”. El lunes 28, minutos después de la balacera, Brandon le mandó audio a familiar de Florencia: “¿Ey amigo vas a pagar? O qué vas a hacer amigo. Decime qué vas a hacer porque te mando a cagar a tiros otra vez. Decime si me vas a dar las 400 lucas sino te mando a cagar a tiros otra vez. Esto fue un aviso. Fijate que vas a perder tu familia por plata q no es de ustedes, que se llevó su hija”.

Voceros del caso contaron que el 14 de septiembre entraron dos soldaditos a la casa de Florencia en barrio Norte. A punta de pistola, uno de ellos amenazó: “si no te vas de tu casa te fusilamos a los dos chicos”. Aseguraron que la chica agarró a sus dos hijos y salió corriendo a la casa de una amiga. Un mes atrás, también habían ido para advertirle que tenía que irse de la casa que familiares le habían comprado a cambio de 70 mil pesos. Señalaron que Florencia es pareja de Santiago N., alias “Pinito”, otrora integrante de la banda y actualmente enemistado con Brandon Bay, a pesar de que comparten pabellón en Coronda.

-¿Vos sabés quién soy, vos sabés quién soy?

-No, no sé quién sos.

-Yo soy el Brandon, tu hija trabajaba para mí, si ella no paga, me pagan ustedes.

A principios de septiembre, familiares de Florencia tuvieron que salir a pedir plata prestada para recolectar el monto reclamado por Brandon Bay, a través de incesantes mensajes, audios y llamados telefónicos. La noche del 15 de septiembre, las víctimas de las extorsiones fueron en un Renault 9 hasta la plaza de La Mandarina, llegando al puente que conecta con un reconocido frigorífico de zona sur de Rosario. Dejaron 200 mil pesos en una bolsa de plástico. Se acercó un muchacho que se guardó el botín debajo de la ropa deportiva. Detrás suyo monitoreaba movimientos una chica grandote, que los investigadores suponen que era Aldana Bay.

Comentarios