Informe SL24

Tras 10 años prófugo cayó por el femicidio de una sanlorencina descuartizada

A Hernán Facundo José Lazo lo detuvieron en un pueblito llamado Chiclana, cerca de Pehuajó. Lo buscaban por el aberrante crimen de Rocío Daiana Gómez, cuyo cuerpo apareció enterrado y desmembrado en agosto de 2011. "Queremos que se haga justicia", pidió su mamá


En un pueblito cercano a la localidad de Pehuajó detuvieron ayer a un hombre que estuvo prófugo por 10 años en la causa que investiga el aberrante femicidio de Rocío Daiana Gómez, la adolescente de San Lorenzo cuyo cuerpo apareció descuartizado y enterrado en agosto de 2011 en una precaria vivienda de zona norte de Rosario.

A Hernán Facundo José Lazo lo detuvieron en un poblado llamado Chiclana. Tenía pedido de captura por diversas causas, algunas relacionadas con el escalofriante crimen de su ex cuñada Rocío Gómez: privación ilegítima de la libertad, abuso sexual con acceso carnal agravado, tenencia ilegal de arma de guerra y homicidio agravado.

“Estamos contentos porque lo detuvieron pero seguimos destrozados. Hace 10 años que vivimos un sufrimiento y tuvimos que irnos de San Lorenzo por las amenazas que recibíamos. Como familia queremos que Hernán Lazo diga la verdad sobre lo que le hicieron a Rocío y sea condenado como corresponde”, expresó Norma, la mamá de la adolescente asesinada, en diálogo con SL24.

El hermano del condenado Juan José Lazo permanece detenido en las dependencias de la DDI de Trenque Lauquen, a disposición de la jueza Paula Álvarez, de Rosario.

Juan Lazo, ex pareja de Rocío, fue condenado a 15 años de prisión. En agosto de 2011, un llamado anónimo advirtió a la Policía de San Lorenzo que la adolescente de 17 años había sido asesinada y enterrada en una vivienda precaria, ubicada en Martín Fierro al 600 de la ciudad de Rosario.

Tuvieron que realizar excavaciones por 2,70 metros de profundidad, entre distintas capas de cal, para dar con los restos humanos de Rocío. “A mí me dieron un resultado de ADN que nunca me convenció, porque decía que mi hija había tenido parto natural cuando en realidad había tenido a mi nieto por cesárea. Nunca pude ver el cuerpo y tuvimos que velarla a cajón cerrado”, señaló Norma, la mamá de la adolescente asesinada 10 años atrás.

Esa casa donde fueron hallados los restos de Rocío estaba alquilado por Juan José Lazo, quien se mantenía prófugo desde hacía cuatro meses.

En febrero de 2011, Rocío se fue de la casa de sus padres, en barrio Norte de San Lorenzo. Se llevó un bolso con ropa y a su pequeño hijo, de entonces 14 meses.

Al día siguiente Rocío se comunicó con su mamá Norma para pedirle que le llevaran la moto que se había comprado hasta el comercio que Juan José Lazo tenía por calle Valle Hermoso, en zona norte de Rosario.

Norma fue con su marido. Los trataron bien, les ofrecieron un refresco, mientras comenzaban a llenar los papeles para la venta del rodado, que estaba a nombre de Norma porque su hija era menor.

Entonces la mujer vio a su hija y a su nieto en el fondo de la casa. Y cuando les pidió que se acercaran, la amabilidad con la que había sido tratada hasta ese momento cambió en forma rotunda.

Según relató la mujer, Juan José Lazo sacó un arma de fuego y le empezó a gritar a Norma. Cuando su marido intentó intervenir, le pegó a él un culatazo en la cabeza y tanto a ella como a su hija las sometió sexualmente.

Luego, el dueño de casa, acompañado de su hermano Hernán y otras personas, maniató al marido de Norma y le puso una bolsa en la cabeza, mientras que ella era obligada a firmar varios papeles. Luego los echaron del lugar, no sin antes recibir amenazas de muerte si contaban lo sucedido.

La familia de Rocío radicó la denuncia en el Juzgado de Instrucción 14ª, a cargo de la jueza María Laura Sabatier, y luego se marchó a la provincia de Buenos Aires, donde tienen familiares, para ver si Rocío se había marchado hacia allá y también porque tenían miedo de que les pasara algo malo.

Al tiempo volvieron a San Lorenzo, pero no tenían noticias de Rocío y su hijo, hasta que el domingo 8 de mayo de 2011, Kevin fue hallado por un hombre en un descampado de la ciudad de San Nicolás.

Según relató el hombre en sede policial, iba en su moto y vio a un nenito que caminaba solo. Ante la sospecha de que sus padres estuvieran cerca, se acercó, lo alzó, y en ese momento vio cómo un auto con vidrios polarizados salía a toda velocidad.

El niño señaló al rodado, y decía “mamá, mamá”, como si ella estuviera en el interior, especuló. El chiquito, tras ser revisado por médicos, fue entregado a su abuela Norma, quien a mediados de mayo de ese año se presentó en Tribunales y amplió la declaración dada en su momento.

En agosto de 2014, Juan José “Pijuán” Lazo fue condenado a 15 años de prisión por el asesinato de Rocío Daiana Gómez.

La sentencia contra Pijuán, de 42 años, también lo halló culpable de haber privado de la libertad a la madre y el padrastro de la víctima, a quienes también les robó dos motos. Por estos últimos delitos, el juez Julio César García también condenó a Jonatan Raúl “Joni” Vargas a siete años y medio de cárcel. Asimismo, cuatro mujeres cumplieron dos años de prisión condicional como culpables de encubrimiento.

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