Evalúan provincializar los caminos de tránsito pesado

De prosperar la intención, los intendentes se opondrían porque esos accesos “funcionan sin problemas”. Los mandatarios locales solicitan que Provincia y Nación resuelvan diferencias y reparen las rutas de acceso.


La cosecha gruesa está cada vez más cerca y con ella los problemas que se avecinan para la región, los mismos que vienen sucediéndose durante los últimos años, y esta vez, agravados.

Es que los caminos de acceso para el tránsito pesado, los que unen las rutas con las terminales portuarias en San Lorenzo, Puerto San Martín y Timbúes, lejos están de adecuarse a la demanda que esta campaña requiere.

Las inversiones en las reparaciones de las rutas y caminos no aparecen y en esto la Nación y la Provincia siguen intercambiando acusaciones. La Provincia sostiene que el presupuesto para las obras debe ser encontrado en el arcaico Plan Circunvalar, y la Nación alega que el dinero corresponde al ámbito provincial por cuestiones de jurisdicción.

La novela es la misma, casi con los mismos actores y un libreto sin mayores modificaciones. En el medio se barajaron varias alternativas que, sin embargo, no llegaron a buen puerto.

Lo que más urge es la reparación de la ruta provincial 25 (Camino de la Cremería), inaugurado hace apenas 5 años, pero ya destruido. Por él pasan cientos de miles de camiones con rumbo, principalmente, a Puerto San Martín, pero también a San Lorenzo y Timbúes.

Está claro que, al menos para esta campaña, no se reparará, y los transportistas tendrán que optar por otras vías alternativas (casi no las hay) que colapsarán tramos de la ruta 11, o muñirse de paciencia para aguardar sus turnos de descargas a decenas de kilómetros de distancia varados sobre las banquinas de las rutas adyacentes.

En este esquema, la Provincia barajó una posibilidad que, hasta el momento, nadie se atrevió a confirmar. Mirando hacia un futuro cercano, propondría provincializar los caminos de accesos hoy en manos de los municipios. Se trata de aquellos accesos que unen las rutas con las agroexportadoras, que en la actualidad mantienen los entes estatales locales y sobre los que se cobra una tasa, comúnmente denominada peaje.

“La provincia quiere ahora tener bajo su jurisdicción estos caminos cuando están perfectamente acondicionados para el paso de los camiones, cuando la inversión más grande para ello ya se ejecutó. Detrás de eso seguramente que persiguen apoderarse de los recursos que genera la tasa de tránsito pesado sin seguridad alguna que con ese dinero se mantengan los caminos en condiciones, como ocurre en la actualidad. Además, el marco jurídico para ello es casi imposible”, reconoció un allegado a uno de los mandatarios de la zona.

La descripción del funcionario fue clara, ya que Puerto San Martín tiene adecuados esos accesos, muchos de ellos asfaltados y el resto consolidados (se sigue trabajando en otros caminos, como por ejemplo, el futuro ingreso a Pofertil); San Lorenzo posee pavimentado el acceso sur y en igual sentido planifica el sector norte; y Timbúes está ejecutando el mejorado del acceso de ruta 11 hacia las terminales portuarias y también hizo lo propio con una traza alternativa para la circulación del tránsito liviano con conexión a la ruta 18S. Además, las argumentaciones para “apoderarse” de los caminos no condicen con el compromiso que el gobierno provincial muestra para la situación.

Si bien hizo conocer la decisión política de reparar todas las rutas de acceso al Cordón Industrial, para lo que tiene elaborado un Plan de Obras para los próximos 10 años, reconoció no disponer de recursos inmediatos para su ejecución.

El empresariado fue el primero que se decepcionó, pues hace tiempo demanda una solución para la logística que año tras año se agrava y que para 2013 puede constituirse como el pero panorama de los últimos tiempos.

Juan José Bertero, titular de la Agencia de Vialidad Provincial, visitó la zona para anoticiarse de la campaña que se aproxima, y en virtud de todas las demandas presentadas apenas propuso disponer de las maquinarias para algunas reparaciones y la correspondiente mano de obra. El resto de los costos lo dejó librado a que lo absorban los empresarios, los municipios o la Nación.

Además, de concretarse algún arreglo, no serían definitivos, porque las maquinarias ofrecidas no están adecuadas para las tareas a realizar.

En este cuadro, nadie aceptó poner un solo peso, ya que se trataría de trabajos tan solo de “urgencia”, como viene sucediendo en los últimos años, y los actores de esta historia quieren una obra “definitiva”.

También en este mismo esquema es que se dio de baja al proyecto de habilitar un acceso temporario desde autopista por calle América, en Puerto San Martín.

Un año con muchas expectativas económicas y con una nueva cosecha récord, pero con los mismos inconvenientes viales de siempre y la falta de propuestas gubernamentales.

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