Malvina, intervención del puerto de Usuhaia y tratado antártico

Geopolítica y soberanía: Federico Pinedo explicó en Up River por qué la base militar en Ushuaia es clave para el futuro del país

Geopolítica y soberanía: Federico Pinedo explicó en Up River por qué la base militar en Ushuaia es clave para el futuro del país

Federico Pinedo, Jorge Metz y Nicolás Carugatti
El actual representante argentino ante el G20 dialogó con Nicolás Carugatti y Jorge Metz en el programa Up River. Desglosó la estrategia de la administración de Javier Milei frente al conflicto con Gran Bretaña, remarcó la importancia estratégica de la nueva base naval en Ushuaia de cara al fin del Tratado Antártico y lanzó fortísimas críticas contra las imposiciones ideológicas de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
16-09-2026 09:20 AM
El actual representante argentino ante el G20 dialogó con Nicolás Carugatti y Jorge Metz en el programa Up River. Desglosó la estrategia de la administración de Javier Milei frente al conflicto con Gran Bretaña, remarcó la importancia estratégica de la nueva base naval en Ushuaia de cara al fin del Tratado Antártico y lanzó fortísimas críticas contra las imposiciones ideológicas de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

El escenario geopolítico internacional y la defensa de los intereses soberanos de la Argentina fueron los ejes centrales de una profunda entrevista brindada por Federico Pinedo en la última emisión del programa Up River. En diálogo exclusivo con Nicolás Carugatti y Jorge Metz, el experimentado dirigente político y actual representante (sherpa) del gobierno nacional ante el G20 desmenuzó la política exterior de la administración de Javier Milei, trazando una clara distinción entre los conflictos urgentes y la visión estratégica a largo plazo que el país debe adoptar en el Atlántico Sur.

Al abordar la siempre tensa relación con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, Pinedo advirtió que la Argentina enfrenta un problema serio en el corto plazo debido al avance de la explotación petrolera británica en aguas continentales. El funcionario remarcó que estas acciones unilaterales constituyen una violación directa a las resoluciones de las Naciones Unidas vigentes desde 1965, las cuales exigen a ambas partes negociar y abstenerse de modificar el status quo. Frente a esta provocación, aseguró que el Estado nacional utilizará todas las armas jurídicas y políticas a su alcance para frenar el usufructo ilegal de los recursos marítimos nacionales.

Sin embargo, el representante ante el G20 puso especial énfasis en la mirada estratégica a largo plazo, argumentando que el Atlántico Sur ha cobrado una relevancia global inédita frente a la competencia entre Estados Unidos y China. En un mundo donde los pasos interoceánicos son críticos para la seguridad y la economía global, el estrecho que une el Atlántico con el Pacífico coloca a la Argentina y Chile en una posición de poder insoslayable. A este escenario se suma una fecha límite ineludible: en 20 años vence el Tratado Antártico, un acuerdo que hoy prohíbe los reclamos de soberanía y la explotación económica en el continente blanco.

En este contexto de reconfiguración mundial, Pinedo destacó que la decisión del presidente Javier Milei de impulsar una base naval y logística en Ushuaia no responde a una coyuntura política, sino a un plan a 40 o 50 años para garantizar la estabilidad y la seguridad en la principal puerta de entrada a la Antártida. El funcionario subrayó que resulta ridículo para las potencias mundiales intentar proyectar seguridad en esa región teniendo a la Argentina en contra, dado el inmenso territorio marítimo que controla nuestro país.

El tramo final de la entrevista en Up River dejó lugar para un contundente posicionamiento ideológico respecto a las directivas de las Naciones Unidas. Pinedo fue categórico al rechazar la Agenda 2030, a la que definió como una construcción ideológica impuesta por funcionarios del progresismo internacional que busca destruir las instituciones occidentales, la autoridad y el progreso basado en el esfuerzo. Asimismo, vinculó estas corrientes con el proteccionismo europeo, denunciando que muchas de las exigencias ambientales internacionales operan en realidad como barreras pararancelarias diseñadas para frenar las exportaciones agroindustriales argentinas, un sector en el que nuestro país es altamente eficiente y competitivo.