El ciclo Up River, espacio audiovisual especializado en logística, transporte y comercio exterior conducido por Nicolás Carugatti y Jorge Metz a través del canal de streaming Fisherton Plus, celebró su programa número 100 con una entrevista exclusiva a uno de los referentes más determinantes del sector marítimo nacional: Fernando Álvarez Castellano, presidente de la Compañía Nacional de Pesca (Conarpesa).
A lo largo de más de tres décadas en Argentina, el empresario español construyó una estructura pesquera integrada verticalmente en el litoral patagónico. Durante el diálogo, desmenuzó la actualidad de una industria con perfil exportador clave para el ingreso de divisas, las continuas rispideces laborales al inicio de cada temporada, el salto tecnológico en alta mar y las inversiones estratégicas para garantizar la autosuficiencia operativa de sus plantas.
De recuperar buques en la arena a una flota de 28 barcos y 2.500 operarios
Al reconstruir su trayectoria, Álvarez Castellano recordó sus comienzos en la Patagonia tras arribar sin grandes capitales, abocado al rescate de barcos pesqueros que se encontraban varados o fuera de servicio en las costas sureñas. Tres décadas más tarde, la empresa no registra pasivos financieros y controla cada uno de los eslabones de la cadena: dispone de muelle propio, flota de camiones, empresa de estiba, fábricas de hielo y procesadoras en tierra.
El titular de Conarpesa remarcó la profunda transformación tecnológica y biológica de la actividad. Como ejemplo concreto, señaló que a su llegada al país un buque congelador de 60 metros capturaba un promedio de 200 kilos de langostino por jornada, mientras que hoy esas mismas embarcaciones alcanzan picos de procesamiento de 30.000 kilos diarios a bordo. En ese sentido, destacó de manera enfática el aporte técnico y científico del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), cuyas prospecciones y límites biológicos han permitido resguardar el caladero y garantizar la sustentabilidad del recurso.
La compañía se encuentra en plena fase de expansión operativa. En los últimos dos años duplicó su nómina laboral al pasar de 1.200 a 2.500 puestos directos, al tiempo que concretó la compra en Bangkok de un buque potero de 70 metros con capacidad para congelar 180 toneladas diarias de calamar, tras resultar adjudicatario en la última licitación oficial. A este despliegue de ultramar se sumó la reactivación de establecimientos terrestres en Santa Cruz, tanto en Caleta Olivia para el corte de merluza como en Puerto San Julián.
El freno judicial a la usurpación de oficinas
La conflictividad gremial formó parte de los tramos más tensos de la entrevista. Con un historial de tres décadas de negociaciones complejas, Álvarez Castellano diferenció las tradicionales disputas paritarias o los bloqueos portuarios de hechos de violencia que vulneran la ley penal.
El empresario detalló los avances de la causa judicial iniciada tras la violenta toma de las oficinas administrativas de la compañía en Chubut. Si bien un dictamen inicial del Ministerio Público Fiscal pretendió encuadrar la intrusión como un reclamo sindical legítimo, un juez penal revocó esa resolución y ordenó profundizar la investigación contra tres dirigentes y una veintena de personas. Álvarez Castellano relató que irrumpieron forzando accesos en dependencias donde se encontraba personal administrativo y una trabajadora embarazada bajo amenazas explícitas, advirtiendo que convalidar estos episodios sienta un antecedente peligroso para la seguridad jurídica de cualquier actividad económica en el país.
Autosuficiencia productiva y pragmatismo: “Mi bolsillo es oficialista”
Respecto a las condiciones macroeconómicas y al debate en torno al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el titular de Conarpesa remarcó que las empresas no pueden paralizar sus proyectos a la espera de medidas impositivas extraordinarias o de la baja de retenciones.
Bajo esa premisa de resolución interna, la firma incorporó plantas de ósmosis inversa para desalinizar agua de mar y no sobrecargar las redes urbanas en sus plantas industriales, al tiempo que avanza en la construcción de un parque fotovoltaico propio para abastecerse de energía limpia y reducir costos.
En el plano institucional, sintetizó su vínculo con el poder político desde un enfoque puramente productivo. Señaló que cuando un gobierno convoca al empresariado, la obligación del sector es acompañar para traccionar el crecimiento general. Bajo esa línea, formó parte de la delegación oficial en París junto a autoridades de Pesca y a los gobernadores patagónicos Ignacio Torres y Claudio Vidal, para participar luego en la feria internacional de Vigo, asegurando que la única meta colectiva debe ser consolidar la competitividad exportadora de Argentina.






