El mercado comenzó a registrar una fuerte suba apenas se confirmó la clasificación de la Selección Argentina tras su victoria ante Suiza. La demanda se multiplicó entre los hinchas argentinos que ya se encuentran en Estados Unidos, los que intentan viajar de último momento y los simpatizantes ingleses que buscan asegurar un lugar en uno de los partidos más atractivos del torneo.
Mientras que las entradas oficiales para esta instancia tienen valores que oscilan entre US$ 930 y US$ 3.295, las plataformas de reventa muestran precios que parten desde los US$ 1.500 y alcanzan cifras superiores a los US$ 9.500 para las ubicaciones más codiciadas.
La escasez de localidades disponibles y el interés global por el duelo entre dos de las selecciones más convocantes del fútbol mundial explican buena parte de esta escalada. Las mejores ubicaciones son las primeras en agotarse y, a medida que se acerca el partido, los valores continúan ajustándose al alza.
Para los fanáticos que todavía planean viajar desde Argentina, el costo de la entrada representa solo una parte del gasto total. La alta demanda también impactó en los pasajes aéreos y en las tarifas hoteleras de Atlanta, que experimentaron aumentos significativos en los días previos al encuentro.
La FIFA mantiene activo su sistema oficial de reventa de entradas verificadas, aunque los precios varían constantemente según la oferta y la demanda. Paralelamente, plataformas privadas ofrecen tickets a valores aún más elevados, especialmente para los sectores preferenciales del estadio.
De cara a una eventual clasificación argentina a la final del Mundial, el mercado ya anticipa una nueva escalada. Algunas proyecciones de reventa ubican las entradas para el partido decisivo del 19 de julio por encima de los US$ 10.000, reflejando el enorme interés que genera la campaña del equipo dirigido por Lionel Scaloni y convirtiendo a este Mundial en uno de los más costosos para los hinchas que sueñan con alentar a la Selección desde las tribunas.








