Desde la Sede de Gobierno en Rosario, Cococcioni aseguró que “a lo largo de todo el proceso la seguridad estuvo garantizada” y detalló que hubo 100 móviles policiales en la ciudad, 140 caminantes y entre 40 y 60 móviles de fuerzas federales trabajando de manera coordinada con Nación. Según indicó, la operatividad se mantuvo entre el 80 y el 90 por ciento y “no hubo situaciones de gravedad”.
El ministro remarcó que el diálogo con los manifestantes nunca estuvo cerrado, pero aclaró que no podía condicionarse la prestación del servicio. “Para dialogar pedimos niveles de patrullaje y presencia policial. Eso desde las 22 del martes fue cumplido. Fue alto el acatamiento”, sostuvo, aunque reconoció la dificultad de encontrar interlocutores formales dentro de la fuerza.
En un mensaje directo a los efectivos que aún no retomaron tareas, Cococcioni los instó a reincorporarse “de inmediato” y aseguró que, en ese caso, “cambiará la situación de la disponibilidad”.
En materia salarial, el funcionario calificó el reclamo como “atendible” y señaló que el pedido apunta a que el escalafón más bajo alcance el costo de la canasta básica. “Si tenemos que hacer un esfuerzo mayor para reconocer al personal policial por sobre el resto de la administración pública, entendemos que es correcto”, afirmó, al recordar la exigencia que afrontó la fuerza en los últimos años, con más de 400 homicidios dolosos y una carga horaria superior a la de otros empleados estatales.
La definición más contundente llegó de la mano del ministro de Economía, Pablo Olivares, quien anunció que todo el personal que porte arma y cumpla una carga horaria de 48 horas o más tendrá un ingreso “no inferior a la Canasta Básica del Indec”, cuyo valor actualizado se publica este miércoles.
El anuncio busca descomprimir el conflicto abierto frente a la Jefatura de Rosario y encauzar las negociaciones con un compromiso concreto en el punto más sensible del reclamo: el salario.








