Granadero Baigorria: ardua labor de la Casa Educativa Terapéutica para tratar adicciones

En la actualidad realiza la contención de más de 25 jóvenes dándoles terapias específicas que apuntan a reinsertarlos en la educación formal


La Casa Educativa Terapéutica (CET) de Granadero Baigorria trabaja para el tratamiento de las adicciones y la contención de los jóvenes. En la actualidad, más de 25 personas -además de recibir las terapias específicas- una gran mayoría ya logró reinsertarse en la educación formal gracias al acompañamiento y estímulo de los profesionales de la institución.

A partir de una gestión del secretario de Transporte, Alejandro Ramos, por estos días, la CET, recorre los barrios de la ciudad, para detectar casos específicos y abordar su problemática en el lugar,  sumar actividades y preventores.

Karina López, directora de la CET de Baigorria, destacó el valor de este centro en un curso de preventores en adicciones que se hizo hace unos días. “La Casa está funcionando muy bien. Tenemos situaciones complejas donde no sólo prima el consumo sino situaciones de vulnerabilidad social, desde lo económico, desde lo familiar, chicos con escasa escolaridad o prácticamente nula. Hay casos de analfabetismo y situaciones donde el consumo quizás es lo menos grave de todo lo que a los chicos les está pasando”, relató.

La Casa atiende entre 26 y 30 chicos, de 16 a 28 años, si bien no hay límite de edad para la admisión. Provienen de ámbitos tan variados como Baigorria, Rosario, Puerto San Martín, Bermúdez, Oliveros, Timbúes y Funes.

La CET fue la primera que se inauguró en el país, a partir de una gestión de Ramos, y es única que tiene ese equipamiento, cerca de 40 profesionales, más los encargados de talleres. “Tenemos médicos, enfermeros, psiquiatras, podemos otorgar medicación, está todo bien equipado para dar atención a los chicos. En otro lugar no hay dispositivos así y la demanda viene de todos lados”, explicó López.

“Este dispositivo de la CET que la Intendencia decidió instalar en la ciudad con el aporte de la Nación es una clara decisión del Estado de intervenir en la problemática y estar presente”, destacó. Y agradeció al municipio, a las autoridades, a Ramos, y al intendente Adrián Maglia.

Atención diaria.?La CET funciona de 8 a 20 y el fin de semana de 8 a 14, igual que los feriados. A los chicos que no pueden llegar a las 8 se los pasa a buscar. Desayunan e inician las actividades con talleres, grupos terapéuticos, actividades de esparcimiento y deporte. Luego almuerza todo el equipo.

Después tienen una hora y media libre, que algunos aprovechan para dormir la siesta y otros hacen actividad didáctica o juegan con la WII. Los chicos siempre están acompañados por el personal. A las 14, retoman las actividades, pero algunos se van antes, como los que ingresaron en la escuela, los que se van a trabajar y los que se vuelven a su casa. Cada uno tiene una modalidad de tratamiento específica según sus necesidades.

“Lo fundamental que hay que reconocerle a este dispositivo es que es totalmente gratis”, resaltó la directora del establecimiento, y recordó que antes los chicos sólo podían acceder a un tratamiento “si conseguían alguna beca de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción (Sedronar) o con una obra social o el pago de un tratamiento en una institución privada, que es costosísimo. Esta franja de pibes que tenemos ahora quedaba fuera de cualquier tipo de adicciones”.

También destacó la fácil accesibilidad al lugar, en el que los chicos no tienen que pasar por muchas entrevistas de admisión sino que ni bien ingresan ya reciben la primera escucha, contención y el ingreso es casi inmediato.

“Y si fuese que consideramos que la situación no es para la CET, ayudamos y acompañamos en una derivación a otra institución. Esto se da a chicos que antes quedaban fuera de toda posibilidad de tratamiento”, aclaró.

Actualmente, la Casa arma una especie de observatorio que aportará estadísticas sobre la tarea hecha con la idea de mostrar la proyección que tiene la CET en el tiempo. “Más allá de eso, hemos logrado un montón de cosas con algunos de los chicos: La vuelta a la escuela, la alfabetización, la posibilidad de mejorar su condición sanitaria. Por ejemplo, la semana pasada hicieron una visita al Planetario. Es impensado que estos pibes, que estaban delinquiendo o consumiendo, hagan una visita al Planetario. Sin embargo lo conseguimos”, reflexionó López.

Fuente: La Capital

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