Gremialistas preocupados por el biodiesel: “Podemos ir a un paro”

Los gremios de Aceiteros y Petroleros y Biocombustibles Privado, en especial este último, expusieron su preocupación por el incremento del régimen de retenciones tributarias, temiendo temiendo recortes en puestos de empleo.


La industria del biodiesel tuvo, durante estos últimos cinco años, un crecimiento espectacular. Beneficiado por la disposición de materia prima (soja y aceite de soja) y un mercado interno y externo en constante demanda, los industriales edificaron decenas de plantas productoras. Ello, sumado al régimen de excepción en concepto de retenciones impositivas (poco más del 10 por ciento contra los 32 sobre el poroto de soja o aceite), hicieron el resto para ese crecimiento exponencial.

Ahora, con el anuncia de igual el porcentaje de retenciones, industriales y sindicalistas se mostraron preocupados. Una cosa es producir abonando algo más del 10 por ciento en impuestos, y otra es ceder casi la tercera parte de los ingresos en bruto.

“La realidad de las Pymes es dramática. Si no hay una revisión del gobierno, es posible que iniciemos alguna medida de fuerza”, adelantó Rubén Pérez, secretario general del Sindicato del Petróleo, Gas y Biocombustible privado de San Lorenzo.

Este gremio tiene representatividad en la mayoría de las Pymes dedicadas a esta actividad y asentadas en todo el sur santafesino. Es este sector, el de pequeñas y medianas empresas, el más perjudicado, a razón que los márgenes de ganancias se acotan por no disponer de producción propia de materia prima, es decir, aceite de soja, que a cambio sí lo poseen las denominadas empresas “integradas”, que son, a a su vez, las grandes multinacionales.

“Acá estamos hablando de pequeños y medianos establecimientos industriales, muchos de los cuales son alternativas laborales para sus propios dueños. Con el aumento de las retenciones impositivas, más el altísimo costo que pagan por la obtención de la materia prima, cuyo precio sigue en ascenso, seguir con sus emprendimientos y sostener la planta laboral les será imposible”, describió el sindicalista.

Por su parte, Pablo Reguera, titular del Sindicato de Aceiteros, también se mostró preocupado, pero admitió no haber recibido comunicación oficial de ninguna de las empresas en las que trabajan sus afiliados, respecto al futuro de sus plantas.

“Estamos expectantes para saber que sucederá, por ahora nada oficial nos fue comunicado, pero extraoficialmente sabemos que los gerentes de las plantas industriales planifican como poder seguir adelante con la actividad”, indicó.

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