Hallaron importante suma de dinero en la casa de un comisario detenido

Narcotráfico y violencia. En la vivienda de Gustavo Pereyra los pesquisas encontraron unos $ 100 mil en efectivo cuyo origen deberá establecerse.


Alrededor de 100 mil pesos en efectivo y una buena cantidad de documentación vinculada a la causa que se investiga se llevaron los pesquisas de la División Judiciales de la Unidad Regional II de la casa del comisario Gustavo Gula gula Pereyra, quien hasta la semana pasada era jefe de la brigada operativa de la Secretaría de Delitos Complejos y que fue detenido bajo la acusación de ser uno de los uniformados que proveía de información a los integrantes de la banda de Los Monos del barrio Las Flores. Desde el entorno del oficial dijeron que el origen de ese dinero es fácilmente comprobable, que no proviene de ninguna empresa ilegal y que tiene que ver con un emprendimiento familiar que él administra (ver aparte).

Todo se enmarca en la investigación que el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna inició en septiembre del año pasado por el crimen de Martín Fantasma Paz, acribillado a tiros arriba de una flamante cupé importada en la esquina de Entre Ríos y 27 de Febrero. Siguiendo varias pistas y llamadas telefónicas, los pesquisas llegaron primero al barrio 17 de Agosto. Allí, hace dos semanas, allanaron varias propiedades de la familia de Ariel Máximo Cantero, sindicado líder de la banda de Los Monos. Fue a pocos días de que el hijo mayor de ese hombre, Claudio Pájaro Cantero, fuera asesinado a balazos frente a un boliche de Villa Gobernador Gálvez. Y que como respuesta a ese crimen mataran al propietario de esa disco y a dos familiares del joven acusado de haber cometido el homicidio del Pájaro.

Desde entonces no sólo Los Monos se encuentran prófugos de la Justicia, que les imputa ser parte de una asociación ilícita dedicada al acopio de armas de fuego, cometer homicidios, cobrar por protección y comerciar estupefacientes. También son buscados una decena de personajes vinculados al mundo narco de Rosario y Villa Gobernador Gálvez.

La pata azul. Pero la pesquisa también apuntó su mirada a la connivencia policial con la banda de Los Monos. Y así fueron detenidos el sargento Juan El chavo Maciel y el comisario Gustavo Gula gula Pereyra, ambos integrantes de la brigada operativa de la Secretaría de Delitos Complejos dependiente del Ministerio de Seguridad de la provincia a cargo de la comisaria Ana Viglione. Según la investigación, esos policías conformaban una estructura de uniformados (de la que serían parte otros hombres aún libres) que le brindaba amparo a la familia Cantero para asegurarles sus negocios delictivos y quedaron acusados de proveerles información sobre sus compañeros: le pasaban legajos, fotos y domicilios de los policías que los investigaban.

Pereyra fue indagado el viernes pasado por el juez Vienna en presencia de su abogado, el ex juez penal René Bazet, pero no aceptó preguntas y quedó detenido e imputado bajo la figura de asociación ilícita, cohecho y tráfico de influencias. Ayer, en tanto, el magistrado ordenó allanar su vivienda particular de calle Esmeralda al 3100, en el corazón del barrio La Tablada.

A pesar del hermetismo que impera en la causa desde el primer día, trascendió que los policías que llegaron a la vivienda fueron atendidos por la esposa de Pereyra. Y que, además de encontrar documentación que podría conformar un importante elemento de prueba para la investigación, se toparon con unos 100 mil pesos en efectivo. Según dijo la mujer del comisario a los pesquisas, ese dinero “se puede justificar porque es el producto de un negocio familiar” que Pereyra administra desde hace varios años.

Dueños de un restaurante

Desde el entorno de Gustavo Pereyra aseguraron anoche a La Capital que el dinero secuestrado es producto de los ingresos que el comisario tiene la concesión del restaurante Wembley, ubicado sobre la avenida Belgrano al 2000. “Los padres de Pereyra fueron dueños de ese restaurante. Cuando el papá murió, Gustavo se hizo cargo de administrar la sucesión junto a su mamá y su hermano. Entonces decidieron concesionar el local por lo que cobran un canon mensual. El recibe unos 15 mil pesos por mes. Eso es lo que le secuestraron y se puede probar con las fotocopias de los cheques respectivos”, dijeron allegados al policía detenido.

Fuente: La Capital

Comentarios