San Lorenzo

Hartos de maniobras con camiones y mercaderías en pleno barrio residencial

Los vecinos ya no saben que más hacer para tener una sana convivencia. El propietario del comercio aludido "nos demuestra un gran desprecio, expresaron


La distribuidora DAB tiene a maltraer a los vecinos de la zona situada en los alrededores de Sargento Cabral y Porteau, en San Lorenzo.

Es que, según señalaron, están hartos de soportar los «abusos» de dicho comercio en lo que respecta a la logística que pone en práctica tanto para abastecerse de mercadería como también despacharla. Son dos instancias distintas, pero que arrojan un mismo resultado: camiones mal estacionados, ruidos a toda hora y hasta veredas rotas.

El comercio apuntado hace años que ejerce como tal, en ese mismo lugar del barrio San Martín, una zona residencial. Cuando comenzó, la zona ya estaba casi igual poblada que ahora y el sector disponía de su distinción como residencial, lo que marca un pinto a favor en el reclamo del vecindario.

Por los datos y fotografías aportadas, desde DAB hacen poco y nada para convivir sanamente, pues los camiones en los que arriban mercadería son de gran porte y quedan estacionados en cualquier parte de calle Porteau, hasta que se los habilitan para ingresar a un galpón. Muchas veces hay algunos que quedan obstruyendo la vereda y en otros casos son directamente descargados en la calle con un montacargas.

«Esto ocurre casi todos los días y a cualquier hora del día», indicaron los denunciantes. «Una de las vecinas suele dejar su coche estacionado en la calle y en más de una vez fue blanco de un choque provocado por los camiones en sus maniobras por entrar al galpón de la distribuidora», agregaron.

No mejor la pasan los vecinos que viven sobre Sargento Cabral, donde el comercio dispone el despacho de las mercancías. Aunque en este caso no sería responsabilidad directa de sus dueños, los clientes se agolpan en la vereda, obstruyendo el paso peatonal, con motos que estacionan en sitio prohibido y con el constante pasar de las carretillas con cajas y/o botellas rumbo a los vehículos particulares.

«A la vecina de al lado le rompieron toda la vereda (los mosaicos) con el pasar constante de la carretilla repleta de mercaderías y por las motos que se suben para quedar estacionadas», indicaron.

Por último, expresaron que ya solicitaron a sus dueños que acuerden algún horario preciso para la descarga de mercadería y adecuen el modo de despacho, pero nunca tuvieron respuesta. Y lo mismo hicieron ante el municipio local, que hasta ahora, no tuvo actuaciones.

 

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