Multitudinaria convocatoria

Hasta el comisario estaba de “partusa” en una fiesta clandestina

Quien debía hacer cumplir la ley, estaba en la festichola. Personas sin barbijos y otros directamente sin ropa, muchos borrachos y hasta picadas en la calle formaron parte del descontrol


La localidad de Chañar Ladeado se vio envuelto en un escándalo por una multitudinaria fiesta clandestina que se realizó el pasado domingo y en la que participaron alrededor de 150 personas, a la que asistió hasta el comisario del pueblo.

De acuerdo al relato de los vecinos, la festichola fue organizada por un delivery de bebidas. De más está decir que se violaron varias normas, que van desde la cuarentena, el descanso y otras más.

Por los ruidos y el descontrol que provenían del salón de fiestas donde se realizó el encuentro, los vecinos se cansaron y llamaron a la comisaría del pueblo a fin de expresar sus denuncias. Sin embargo, cuando eran atendidos les cortaban la llamada o, directamente, no atendían.

“Muchas personas no tenían barbijos, estaban todos amontonados sin respetar el distanciamiento social obligatorio, amén de la música a todo volumen y hasta picadas en la cuadra del salón; además había borrachos y borrachas por doquier, personas sin ropa puesta, defecando u orinando en plena calle, un desastre”, relataron los vecinos.

La sorpresa mayúscula fue cuando descubrieron que entre los parroquianos estaba nada más y nada menos que el comisario.

Lo que no quedó confirmado es si el oficial y sus subalternos estaban participando de la festichoila o bien intentaba cumplir con su deber de clausurar el evento.

Por tales motivos, se le inició un sumario administrativo y se investiga que hacía en ese lugar.

Chañar Ladeado es una localidad ubicada a 175 kilómetros hacia el oeste de Rosario, y una de las más castigadas por el coronavirus, en porcentajes comparativos a su cantidad de habitantes, tanto en el número de contagiados como también en víctimas fatales.

Fuente: La Capital

Comentarios