Complejo Sojero

Impuesto a las Ganancias: Reunión conciliatoria con empresarios sin expectativas

Esta tarde se celebrará el primer encuentro entre las partes con el laudo del Ministerio de Trabajo y tras las medidas de fuerza de los aceiteros, de la semana pasada. El ámbito de disminución, es otro


Esta tarde, desde las 14 y con modalidad virtual, se celebrará la primera reunión entre sindicalistas y empresarios aceiteros en un nuevo período de conciliación obligatoria dictaminado por el Ministerio de Trabajo de la Nación tras las medidas de fuerzas llevadas adelante la semana pasada en reclamo a los descuentos que se practican en sus sueldos en concepto de Impuesto a las Ganancias.

La gota que rebalsó el vaso fue una supuesta errónea imputación del tributo en los últimos haberes confeccionados por Bunge, lo que motivó una medida de fuerza express en sus plantas ubicadas en Puerto San Martín y San Jerónimo, que 24 horas después se trasladó a todas las fábricas de la región.

De acuerdo a los testimonios expuestos por algunos delegados, la mayoría de los trabajadores están “hastiados” de estos descuentos, que oscilan entre 40 ó 50 mil pesos, o más aún en aquellos casos que se suman conceptos como turnos u horas extras.

Es que tras el último aumento salarial computado, las cifras promedio de los haberes están muy al límite con el mínimo no imponible vigente. Y si lo sobrepasan, los alcanzan los descuentos.

Esto es tan real como también lo es el camino equivocado tomado al intentar torcer el brazo con una huelga. El discurso radicalizado de algunos delegados no se condice con la manera que los aceiteros puedan “liberarse” de tal tributo, que se aplica a través de una ley y a todos los trabajadores, sin distinción de rubro y/o convenio laboral; ergo, los empresarios sólo cumplen con requerimientos administrativos y actúan a modo de agentes de retención, más allá si en el caso puntual de Bunge se produjo o no algún error en las últimas liquidaciones.

En ello, el secretario general del Sindicato Obrero Y Empleados Aceiteros (SOEA), Pablo Reguera, había establecido una agenda de diálogo con la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) para entablar una posición compartida a los efectos de elevar algún pedido y/o petitorio a las autoridades nacionales vinculado a la quita de tales decsuentos, o en su defecto, a un cambio en el mínimo no imponible para estos trabajadores.

Tal gestión se fue al diablo luego de la huelga de la semana pasada. Ahora las partes se conducirán a través de la conciliación obligatoria en la que pocas expectativas hay de conciliar algo, pues no son los empresarios los que deban darle respuesta al pedido de los sindicalistas.

Además, por ahora, el reclamo de los aceiteros parece ser el único en la región. Al menos en la exposición pública. La CGT San Lorenzo, órgano en el que debería canalizarse este tipo de propuestas y peticiones, no emitió palabra alguna.

Este próximo fin de semana se llevarán adelante las elecciones legislativas, y al menos entre los candidatos a diputados y senadores nacionales por Santa Fe, no figuró nunca esta temática que, para tener el resultado esperado, será necesario modificar la actual ley vigente. Y es el Congreso de la Nación el lugar para ello.

Alejandro Romero

 

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