Industriales del biodiesel analizan la paralización de plantas productivas y la suspensión de personal

Todo dependerá de lo que ocurra con Estados Unidos y el posible cierre de ese mercado, en el que se coloca el 90 por ciento de lo que fabrica el país, mayormente, desde esta región


La decisión que tome Estados Unidos respecto al cierre (o la continuidad) de las exportaciones de biodiesel argentino, sigue generando temor entre los empresarios del sector, cuyas plantas industriales están radicadas, mayormente, entre Timbúes y San Lorenzo.

Desde principio de año los norteamericanos identificaron medidas antidumping, que nuestro país niega, y para el próximo mes de agosto se especula que habrá una resolución final en este caso.

Mientras, el empresariado criolla sigue en estado de alerta, pues de haber un fallo adverso, se perderá un mercado en el que se coloca el 90 por ciento de lo elaborado en estas tierras. Y lo peor es que no hay otro lugar donde colocar tanta cantidad de biodiesel.

La situación de incertidumbre es tal que desde una compañía importante del sector alertaron que, de no encontrar solución, se podría llegar al extremo «de tener que paralizar las plantas productivas». Y si ello ocurre, la suspensión del personal es una medida próxima a adoptar.

El polo agroexportador local concentra a las ocho grandes compañías dedicadas a la exportación de este biocombustible, y este impacto podría ser más que visible.

Respecto al fallo que adopten los norteamericanos, desde la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio) aún son optimistas, pues entiende que la posición adoptada por la Organización Mundial del Comercio (OMC) es crucial: «desconocen la mayor eficiencia argentina para la producción de biodiésel y, como determinaron ya varios fallos internacionales, los motivos aducidos van en contra de las normas del comercio internacional».

Justamente, la OMC confirmó el año pasado la ilegalidad de las medidas antidumping europeas contra el biodiésel argentino, lo que obligó a la Unión Europea a revisar su medida. En este aspecto, Víctor Castro, Director Ejecutivo de Carbio afirmó que se espera recuperar ese mercado a partir del último trimestre del año. Pero el reemplazo de un mercado por otro no será lineal ni inmediato.

De reabrirse, podría absorber parte de las 1,6 millones de toneladas de biodiésel que el país exportó el año pasado.

En Argentina existen 35 empresas dedicadas a la producción de biodiésel, en su mayoría Pymes, y ocho son las plantas destinadas a exportación, con capacidad para producir cuatro millones de toneladas de biodiésel.

En 2016 el país produjo 2,5 millones de toneladas.

El mercado estadounidense generó u$s 1240 millones.

Fuente: ElCronista

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