Inseguridad urbana: fin de las movilizaciones populares en San Lorenzo

La convocatoria del pasado viernes, que reunió a poco más de medio centenar de personas, fue la última de 2014, según lo anunciado por sus organizadores. Escasa participación.


El pasado viernes se realizó la última movilización popular contra la inseguridad urbana en San Lorenzo. Al menos, así lo anunciaron quienes más se destacan entre sus organizadores, adelantando que recién para el año venidero retomarán este tipo de convocatorias de protesta, sin especificar si será en enero, febrero o marzo.

Como sea, las marchas contra la inseguridad urbana se toman vacaciones.

¿El delito también? Seguramente no.

A pesar que en los últimos meses las estadísticas delictivas muestran algún descenso, los robos y hurtos se sostendrán. Si bien desde la implementación de los denominados “Operativos Saturación”, la cantidad de delitos decreció -tampoco aumentó su nivel de “peligrosidad”- todo hace prever que los atracos serán moneda corriente; de hecho, en vísperas de las fiestas navideñas y los meses de verano, su cantidad suele incrementarse.

La inseguridad urbana es una de las temáticas sociales que más demanda atención. Ello lo muestran la mayoría de las estadísticas, sean de alcance nacional, provincial o local. Recientemente, sl24 publicó el resultado de una consulta efectuada por su novedoso sistema en Facebook y la votación fue contundente: más del 80% ratificó que la inseguridad es la problemática social prioritaria en San Lorenzo (votaron más de 2 mil cibernautas).

En este contexto, cabe preguntarse si la demanda de los pobladores sanlorencinos tiene su correlato en un temor extremo ante el denunciado incremento de la violencia delictiva, o bien, en una reacción casi natural de cualquier habitante sujeto a un bombardeo informativo constante, sea por medios de comunicaciones tradicionales, redes sociales o la charla diaria con vecinos o amigos.

“Ya no se puede vivir más”. “No se puede salir a la calle que te roban”. “Los delincuentes entran por una puerta y salen por otra”. Estas son solo alguna de las múltiples frases que la población repite y sintetizan un pensar colectivo con sello cultural.

Desde que comenzaron a organizarse las marchas contra la inseguridad en San Lorenzo, nunca hubo una concentración masiva. Panorama contradictorio a lo que se informan desde los medios de comunicación tradicionales, redes sociales o la charla diaria con vecinos o amigos, como ya se ha dicho.

Durante la última convocatoria, menos de 100 personas se dieron cita a la esquina de los bancos. Muy poca representación cuantitativa para respaldar el desesperado pedido por más compromiso del poder político para aportar las soluciones del caso. La del pasado viernes, fue convocada con bastante anticipación y difundida como una movilización multitudinaria. El resultado fue absolutamente adverso.

En adelante, los organizadores deberán apuntar a rever sus pliegos reivindicativos, cambiando quizás a quienes apuntan como responsables de la crisis en seguridad o reformando sus argumentaciones para hallar una motivación superior.

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