Captura internacional

Interpol busca a delincuente de la región implicado en graves causas

Se lo busca, junto a otro cómplice, por una investigación sobre una red de espionaje ilegal. Se trata de un ex futbolista que jugó en varios equipos de Italia


El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, dictó las órdenes de captura internacional para dos imputados por supuesto lavado de dinero, en el marco del caso en el que se investiga una red de espionaje ilegal que aparentemente tenía entre sus protagonistas al detenido falso abogado Marcelo D´alessio.

El caso tiene como protagonista a un totorense que desde hace varios años vive en el exterior. Se trata de Aldo Eduardo Sánchez, de quien Interpol ya tiene orden de detenerlo a los efectos de ser traído a la Argentina para que se le tome declaración indagatoria junto a Patricio González Carthy de Gorriti, quien estaba rebelde desde mitad del 2019 y no se lo encontró en el país.

Sánchez tiene 49 años y aún tiene familiares directos en Totoras.

Se supone que aún permanece en Italia, donde llegó en la década del 90 y se probó como jugador de fútbol, disputando como jugador de varios equipos chicos del ascenso del fútbol italiano.

Allí también ha tenido problemas con la justicia. Según las pesquisas, el empresario utilizaría para las negociaciones un pasaporte italiano y transferiría fondos desde una cuenta en lslas Comoras, en África. Lo identificó el fiscal Juan Pablo Curi, tras señalar en un dictamen del año pasado que, además, se lo investigaba por una estafa millonaria al Banco Vaticano.

Los imputados son dos de los cinco integrantes del «Grupo Buenos Aires», tal como fuera rotulado el grupo de WhatsApp detectado en el teléfono celular de D´alessio del cual se obtuvieron los primeros indicios de presuntas maniobras de lavado de dinero, según surge de la resolución de 98 páginas.

Las presuntas maniobras de lavado fueron descubiertas a partir de documentos y diálogos encontrados en el teléfono de D’Alessio, en los que se habla de la obtención de una licencia para efectuar operaciones offshore, utilizando como base para ello una filial del Foreign Forance Bank en Anoujan, Islas Comores.

Se cree que Sánchez era el proveedor del dinero del que la banda hablaba en el llamado “Grupo Buenos Aires”, aunque hay serias dudas de que la plata haya sido suya. La sospecha es que se trataba de “lavar dinero” de gente que no podía aparecer. “Un 75 por ciento del dinero que transfiere Aldo Sánchez regresa a él mismo en forma de depósito bancario en los Estados Unidos”, señala Infobae sobre una de las operaciones que describe el juez en su resolución.

El juez formalizó así un pedido de informes a la Dirección de Asesoramiento Económico y Financiero (DAFI) dependiente de la Procuración General de la Nación y a la Unidad de Información Financiera (UIF) para profundizar esta investigación. Y se firmó la orden de captura de Sánchez, “siendo que tendría el contacto directo con los reales titulares de los fondos de posible origen ilícito que se pretendía colocar en el sistema bancario formal”.

Fuente: Info Más

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