Investigan a empresario baigorriense por vínculos con el narcotráfico

Una denuncia realizada por un ex funcionario sanlorencino tomó estado público y ahora investigan crecimiento patrimonial de un ex preso por drogas. Algunas de sus propiedades estarían en San Lorenzo.


Se trata de la aparición de un “empresario” de 48 años, que es socio con su esposa de una remisería de Granadero Baigorria y cuenta con un total de 24 vehículos y 40 inmuebles, de los cuales 36 fueron adquiridos en menos de un año calendario. El hombre ya estuvo preso por el delito de narcotráfico.

Una denuncia judicial reciente contra un hombre residente en Granadero Baigorria y con antecedentes penales por narcotráfico, puso al desnudo una fortuna patrimonial formidable con gruesas inconsistencias sobre el modo de justificarla a partir de acciones comerciales o económicas lícitas. El denunciante –Marcelo Remondino- llamó la atención sobre dos construcciones magníficas en la ciudad de San Lorenzo que atribuye al entorno familiar más estrecho de la persona en cuestión. Y el análisis de la envergadura económica del grupo arrojó resultados asombrosos. La familia ostenta un total de 24 vehículos y 40 inmuebles, de los cuales 36 fueron adquiridos en menos de un año calendario.

La pesquisa se inició con la presentación judicial que un ex funcionario de San Lorenzo radicó, además, en el Ministerio de Seguridad provincial. Desde allí, con mínimos datos, se impulsó el análisis del caso. La denuncia señalaba la existencia de obras en construcción de gran magnitud en esa ciudad que el denunciante atribuía a una chica de 24 años a la que señalaba como hija de un hombre ligado al narcotráfico.

El hombre es Delfín David Zacarías, de 48 años y con una condena cumplida por comercialización de drogas en Coronda. Entre sus bienes tiene el 10 por ciento de la remisería Frecuencia Urbana, en Granadero Baigorria, que controla mayoritariamente su actual esposa. Esa empresa fue blanco de un allanamiento ilegal de policías federales el año pasado, acción escandalosa que motivó la remoción de un jefe de la Policía Federal con polémico pasado (ver aparte).

El caso en cuestión motivó un pedido de informes del senador provincial Armando Traferri (San Lorenzo) que será respondido en la Cámara alta a corto plazo. Las investigaciones del Ministerio de Seguridad, a cargo de la Subsecretaría de Delitos Complejos que encabeza Margarita Zabalza, ya fueron presentadas en la fiscalía federal a cargo de Mario Gambacorta bajo la presunción firme de que podría haber lavado de dinero.

Los terrenos. Lo primero que se investigó fueron los registros de los dos terrenos de San Lorenzo donde se erigen las construcciones atribuídas a la hija de Zacarías. Están ubicados en Congreso y Vélez Sarsfield y en pasaje Caviglio y Saavedra, en zonas cercanas al río y de importante valuación inmobiliaria. Allí se construyen un imponente gimnasio y una vivienda de primer nivel.

Al mismo tiempo se utilizaron las bases de datos públicas y privadas para definir las actividades comerciales de Delfín David Zacarías y su estructura parental declaradas ante la Afip y la API. Esas consultas dejaron saber que los familiares del hombre aparecen inscriptos en tres actividades: construcción y servicios vinculados a la construcción, transporte de cargas y transporte de personas en remises y taxis. Todas en Granadero Baigorria.

El avance de las averiguaciones descubrió que los dos grandes lotes de San Lorenzo mencionados en la denuncia aparecían a nombre de la hija de Zacarías y de un joven de 28 años que figuró como su empleado hasta junio de 2012. Desde entonces pasó a ser dependiente en una empresa en la que ella, F. Zacarías, es socia junto a su padre: Top Cranes.

El capítulo más significativo de la pesquisa es la información relevada sobre los bienes atesorados a nombre de familiares de David Zacarías y personas de vinculación próxima. Del listado confeccionado por las autoridades surgen 68 bienes registrables. De los 40 inmuebles, que son terrenos y viviendas, 36 aparecen adquiridos entre el 29 de diciembre de 2008 y 23 de diciembre de 2009.

El grupo familiar tiene además 24 vehículos, tres de los cuales son autos de alta gama y tres de agua, dos de ellos muy costosos. Otro dato es que los domicilios fiscales se repiten entre la mayoría de las personas físicas y jurídicas identificadas en esta red. Lo mismo que sus actividades declaradas, lo que se considera un dato de gran trascendencia.

El más importante desafío que tendrá David Zacarías será, a ojos de los investigadores, probar el modo en que su familia acopio semejante fortuna. En su caso personal no registra actividad económica unipersonal, no paga IVA ni tiene monotributo. Pese a eso sería dueño de cuatro autos, uno de los cuales es un BMW 2011 y otro un Audi TT modelo 2012. Además son suyas dos motos BMW, 2011 y 2012.

Esas inconsistencias son repetidas e inducen a los investigadores a pensar que son indicios de blanqueo de dinero procedente de acciones ilícitas o criminales. En ese orden se detecta que: La esposa de David Zacarías habría estado inscripta como monotributista desde mayo de 2005 en la categoría C. Y dentro de sus bienes aparecen una propiedad, nueve autos y un vehículo de agua.

La palabra de Remondino. “Me decían que estaba loco por las denuncias pero ahora me dan la razón. Ojalá habría más locos Remondino”, dije en FM Vale el ex funcionario municipal.

“Empecé a interesarme en el tema –explicó- cuando el Concejo habilitó a un particular para realizar una mega obra en calle Congreso. se descubieron muchas irregularidades alrededor de esa compra y muchas cosas deberá responder la Justiia”.

 

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