Niña de 5 años salvó su vida

Investigan causas del incendio donde murió una pareja

El fuego tomó todo el departamento y los bomberos tuvieron que arrancar una reja para rescatar a la hija, una nena de cinco años. Fue en Virasoro al 2400.


El complejo donde vivían las víctimas es el sitio donde funcionaban las oficinas de la empresa Tirsa. Tiene estrechas puertas de acceso.

Dos jóvenes de 23 años fallecieron ayer por la mañana en medio de un incendio desatado en un complejo de departamentos de barrio Cura. Su hija, una niña de 5 años, permanece internada en el área de cuidados críticos del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, con quemaduras en parte de la cara, los brazos y las manos. Una persona fue demorada por impedir el ingreso de los rescatistas y el personal policial a los departamentos.

El fuego se desató ayer alrededor de las 8 en un complejo de viviendas de Virasoro al 2400. Un humo denso y los pedidos de auxilio de una familia quebraron la tranquilidad de la mañana del domingo en el barrio de casas bajas.

Sin embargo, ni la rápida intervención de operarios de la empresa Sumar, que tiene sus galpones linderos a los fondos del edificio donde se produjo el fuego, ni la acción de bomberos y médicos pudo evitar el fatal desenlace. Las llamas terminaron con la vida de Micaela Chávez, de 23 años y Mauro Damián González, de la misma edad. Según testimonios de los vecinos, Micaela estaba embarazada.

En el mismo departamento vivían la hija de la pareja, Priscilla G., de 5 años, quien permanece internada en el Vilela (ver aparte) y un tío de la niña, Gabriel G., quien fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez.

El edificio donde se produjo el incendio fue construido para alojar a las oficinas de la ex empresa Tirsa. Cuando la transportista quebró, la media manzana comprendida por las calles Virasoro entre Santiago y Pueyrredón se subdividió. Las cocheras alojan actualmente a los camiones de limpieza del Sumar y las áreas administrativas, divididas en planta baja y dos pisos, se transformaron en viviendas.

En toda la cuadra, unas seis puertas estrechas son la única vía de acceso a los departamentos, todos dan a la calle y las ventanas están completamente cubiertas con rejas.

Ayer por la tarde todos los que pasaban por la cuadra, caminando o en auto, llevaban su mirada al frente tiznado de la vivienda marcada con el número 2414, la reja arrancada, el piso mojado. “Escuchamos unos gritos desgarradores. Fue muy triste todo”, se lamentaba una vecina que decía no conocer “más que de vista” a las víctimas, porque hacía muy poco que vivían en el barrio.

El desconsuelo también se expresaba entre los empleados de la firma Sumar, que escucharon los gritos de la pareja y rápidamente intentaron ayudar. “Fue todo muy rápido, escuchamos los gritos, salimos a la calle y vimos a la pareja con la nena en brazos asomados a la ventana. Alguien se subió a una escalera e intentó sacar la reja a mazazos, pero demoraba mucho y entonces buscaron un vehículo y lo utilizaron para sacar la protección”, contaban ayer.

Un médico de la empresa Ecco, que tiene su base a una cuadra del lugar, fue uno de los primeros en responder a los pedidos de auxilio. “Cuando llegamos el panorama era tremendo, fuego saliendo por las ventanas, muchísimo humo, mucho calor. No se podía respirar. La gente pedía auxilio y las rejas impedían socorrerlos”, narró.

Para cuando los empleados de la empresa de limpieza urbana lograron retirar la reja, los bomberos ya estaban a cargo de las tareas de rescate. Un agente se asomó por la ventana, vio el cabello de la niña y pudo ponerla a salvo. Otro grupo, que ingresó por la puerta del departamento se encontró con Gabriel G. desvanecido y con dificultades para respirar.

Detenido

El pedido de auxilio se recibió en el 911 a las 8.01 y seis minutos más tarde, una dotación de bomberos ya estaba en el lugar. Las tareas de rescate tuvieron una complicación adicional, ya que un vecino no permitió el acceso de los agentes a los departamentos.

El hombre, de 37 años, Guillermo S., “se negó al ingreso al complejo por una puerta principal, actuando ofuscado con el personal actuante”, señala el parte policial.

Según el parte elaborado por la oficina de prensa de la Fiscalía, el vecino fue aprehendido “por no permitir, a los primeros agentes policiales, el ingreso a su inmueble, lindero al que se estaba incendiando”. Los uniformados “buscaban un ingreso alternativo al departamento incendiado, dado que en ese momento no se había logrado sacar la reja ni se había podido ingresar por la puerta principal”.

Al hombre se le inició una causa por “entorpecimiento” de las tareas de rescate y al no tener antecedentes recuperó la libertad, quedando a disposición de los fiscales de la unidad de Homicidios Culposos.

La reja que tuvieron que arrancar para poder salvar a la nena.

Fuente: La Capital

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