Informe SL24

Justicia en tiempos de pandemia: «El fuero penal nunca se detuvo»

El coronavirus modificó la metodología de trabajo en el sistema judicial. Escritos, audiencias por Zoom y luego presenciales. La conectividad también impone reglas. La articulación con el Servicio Penitenciario, la Policía, el MPA y la Oficina de Gestión Judicial.


¿Cómo funciona el sistema judicial durante la pandemia? ¿Cuáles fueron las adecuaciones y las normativas que los juzgados debieron asumir en cuarentena y aislamiento estricto y en las distintas fases del distanciamiento social? En el fuero penal de los Tribunales de San Lorenzo, “las actividades nunca se detuvieron”, aseguró el juez Carlos Gazza en el informe elaborado por SL24.

La propagación del coronavirus conllevó la implementación de una serie de medidas protocolares desde la tercera semana de marzo, que también alcanzó al Poder Judicial y particularmente al fuero penal. “Apenas entramos en cuarentena hacíamos todas las resoluciones por escrito”. Arduo trabajo en tiempos en que los reclusos pedían la morigeración de la prisión domiciliaria por el Covid-19. “En San Lorenzo todas fueron rechazadas”, afirmó Gazza. “Por entonces el Servicio Penitenciario había resuelto la suspensión de las salidas transitorias, las libertades condicionales y las visitas”.

El desarrollo escrito de las fundamentaciones de partes en la justicia penal se extendió hasta abril, cuando comenzaron a celebrarse las audiencias vía Zoom. “Fueron habilitadas por la Corte Suprema. Se llegó a un acuerdo con el Ministerio Público de la Acusación y con los abogados defensores que las audiencias se desarrollen mediante esa metodología. Y la presencialidad quedó para cuestiones súper excepcionales, siempre que estuvieran garantizado todos los medios sanitarios”, indicó el juez de Primera Instancia.

Los fiscales Edery y Schiappa Pietra durante un cuarto intermedio en la audiencia contra Brandon Bay.

 

Por tratarse de población de riesgo, algunos jueces están dispensados por la Corte Suprema a trabajar desde casa y por aplicación Zoom, como es el caso de la jueza Griselda Strologo. Los magistrados Gazza, Juan José Tutau y Eugenio Romanini llevan adelante las audiencias, virtuales o presenciales, desde los Tribunales de San Lorenzo. En medio de la pandemia, una de las primeras audiencias presenciales fue aquella de principios de junio, a los integrantes de la banda de Brandon Bay, por los resonantes crímenes de fines de mayo en Barrio Norte.

“Salvo cuestiones extraordinarias, preferentemente el Servicio Penitenciario recomiendan no hacer traslados desde Coronda y Piñero. Por protocolo, cuando vuelven a las unidades carcelarias tienen que quedar en un pabellón por 14 días. Entonces todo traslado que se puede evitar para que las audiencias se hagan vía remoto, se hacen”, indicó.

Las medidas de sanitización en Tribunales de San Lorenzo son estrictas. “Es fundamental el aporte del personal policial que custodia al tribunal y que controla el ingreso de los presos. Desde el comisario Víctor Leiva y todo su grupo de trabajo. Gracias a ellos pudieron desarrollarse muchas audiencias”, señaló Gazza.

El juez de Primera Instancia Carlos Gazza.

 

En audiencias de juicio, la Oficina de Gestión Judicial ha pactado no más de cinco testigos por día. “Todos respetando una separación de dos metros. Con barbijos y recambio de los film de los micrófonos en cada participación de los testigos. Todo el personal policial con barbijos y guantes. Alcohol en gel para los testigos al ingresar y al irse. Las partes estamos a más de dos metros de distancia y cada tanto se abren todas la ventanas para tener circulación de aire”, puntualizó el magistrado.

“En Tribunales de San Lorenzo ya tuvimos tres juicios presenciales. Esa decisión la tomamos todos los jueces a nivel interditristral (NdR: San Lorenzo, Villa Constitución, Casilda y Cañada de Gómez). A excepción de cuando tiene que participar un tribunal compuesto por tres jueces. Si el presidente del tribunal lo hace de forma presencial, los otros dos jueces pueden hacerlo vía zoom si se tratan de población de riesgo”.

En este nuevo orden que impone la pandemia, Gazza advirtió que han tenido que suspenderse algunas audiencias “por problemas en la conectividad” y que debieron reanudarse de forma presencial. Según el magistrado, “hay muchas cosas que se deciden según el comportamiento del testigo en la declaración y de cómo enfrenta las preguntas de las partes”. Y consideró fundamental la presencialidad “al decidir sobre la condena o la libertad de un imputado”.

“Cuando empiece a disminuir la circulación del virus, comenzaremos a hacer cada vez más presenciales porque nos damos cuenta que el gran problema que tenemos es la conectividad. El Servicio Penitenciario está desbordado porque tiene pocas salas y muchas audiencias. Coronda y Piñero reciben las audiencias de Rosario y San Lorenzo. La justicia penal en ningún momento se detuvo”, cerró el juez sanlorencino.

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