El brutal asesinato de “Negrita”, la perra comunitaria que era cuidada y querida por los vecinos de Ricardone, ha pasado a la esfera judicial con avances significativos. El caso quedó formalmente bajo la órbita del fiscal Maximiliano Nicosia, quien ya comenzó a procesar las pruebas para dar con el responsable del ataque perpetrado con un arma de fuego calibre .22.
Desde que se conoció el hecho, la comunidad se movilizó para aportar datos. Nicosia ya recibió una serie de testimonios de vecinos y grabaciones de cámaras de seguridad privadas que sitúan el momento del ataque. Sin embargo, la prueba documental definitiva podría provenir del sector público.
El domo comunal: La pieza clave
Como medida de instrucción principal, el fiscal Nicosia solicitó formalmente a la Comuna de Ricardone la entrega urgente de las imágenes de videovigilancia de un domo ubicado en la zona del crimen. Se estima que, por la ubicación y el ángulo de visión de este dispositivo, se podría determinar con exactitud el origen del disparo y, fundamentalmente, la identidad de la persona que gatilló contra el animal.
Un reclamo que no cesa
El asesinato de “Negrita” no es visto por los habitantes de Ricardone como un hecho aislado, sino como un acto de crueldad extrema que pone en riesgo la seguridad de todos, dado que se utilizó un arma de fuego en plena vía pública. Organizaciones proteccionistas y vecinos autoconvocados mantienen el pedido de “Justicia por Negrita” en redes sociales, exigiendo que el responsable sea imputado bajo la Ley 14.346 de maltrato animal.
Con las pruebas recolectadas y a la espera del material fílmico municipal, la fiscalía busca cerrar el cerco sobre el autor de un hecho que rompió la tranquilidad de la localidad y que hoy espera una respuesta contundente de la justicia.






