Teatro de la Ciudad

La banda tributo a Soda Stereo número uno del mundo llega este jueves a San Lorenzo

Sobredosis de Soda lleva casi 17 años de carrera. "Iremos por primera vez a San Lorenzo y haremos aquello que hicimos tantas veces: seducir al público e invitarlos a que se sumen a esta celebración", anticipó Mariano Albergoli, líder y voz que recrea al inolvidable Gustavo Cerati.


Sobredosis de Soda, la banda tributo a Soda Stereo número uno del mundo, se presentará este jueves a las 21 en el Teatro de la Ciudad de San Lorenzo. «Nuestra propuesta es traer la música de Soda Stereo al presente, jugar a la fantasía de estar viviendo un recital de la banda en la actualidad; no que los llevamos al pasado», apuntó Mariano Albergoli, líder y cantante que ha demostrado desde 2005 que la similitud de su voz con la de Gustavo Cerati es un fuerte pilar sobre el que se basa este proyecto.

“Estamos muy bien, contentos después de tanto tiempo pandémico sin tocar. Estamos realizando una buena cantidad de conciertos por el país y también por el extranjero. Nos pone felices la creciente demanda que genera el show. Ir por primera vez a tocar a una ciudad representa un desafío para seducir al público y mostrar nuestro espectáculo”, manifestó Albergoli, acompañado por Ezequiel Pérez Casas en batería y Julio César Di Liscia en bajo, en la aventura de Sobredosis de Soda de recrear los shows del trío integrado por Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti.

“El público quiere sentirlo, vivirlo y corroborarlo. Somos conscientes de que cuando arranque el show habrá un estudio por parte del espectador. Iremos por primera vez a San Lorenzo y haremos aquello que hicimos tantas veces: seducir al público e invitarlos a que se sumen a esta celebración. Cantar canciones de Soda Stereo y generar un buen clima a través de la música. Nuestra propuesta es traer la música de Soda Stereo al presente, jugar a la fantasía de que están viviendo un recital de la banda en la actualidad y no que los llevamos al pasado. El show pasa por sensaciones como la nostalgia, la emoción, la euforia y las lágrimas”, anticipó el líder de Sobredosis de Soda en diálogo con SL24, en la antesala del show en la ciudad de San Lorenzo. Las entradas están a la venta en tickets4lovers.com y en la boletería del Teatro: Entre Ríos 510.

—¿El público que sigue a la banda tributo de Soda Stereo trasciende las generaciones de los 80 y los 90?

—Al recital vienen «soderos» de la primera época; gente de 70 pirulos. Y también vienen chicos que no siempre lo descubren por la familia. Chicos que hoy tienen acceso más fácil a la música desde las redes. Que descubrieron y les encanta Soda Stereo. Es gracioso porque el padre dice «a mi hijo le gusta Bizarrap, Wos y Soda Stereo». Es como un puente generacional. Está lejos de lo que imaginábamos cuando empezamos. Cuando empezamos en 2005 ni siquiera había vuelto Soda Stereo. El día que Gustavo Cerati dijo «gracias totales», nos quedamos con las ganas de escuchar esas canciones en vivo. Ellos estaban separados y nosotros proponíamos la idea de que la gente pueda sentir las canciones ahí cerca desde lo sonoro y lo estético. Lo irremplazable de lo real. Ver una banda en vivo no tiene comparación. Lo vimos con la pandemia y los shows vía streaming. Nada reemplaza a una banda en vivo. A partir de esa premisa, una banda como la nuestra tiene sentido de existencia.

—Las giras de Sobredosis de Soda transitan por Sudamérica, Europa y Centroamérica. Prácticamente hacen la misma hoja de ruta que tenía Soda Stereo.

—Sí, con el correr de los años fue una gratificación y una sorpresa. Es increíble la repercusión que tiene el show en el exterior. Es curioso porque cuando estamos en países centroamericanos, por donde caminamos se escuchan las claves de salsa y rumba. Todo es bailable. Sin embargo, el estilo Soda Stereo también se metió en la cultura popular de esos países. En Santo Domingo se escuchan las canciones en las calles. Y cada vez que fuimos se agotaron las entradas. Es un fenómeno que no logró ningún otro artista. De México para abajo, en todos lados Soda Stereo se consolidó como una banda fuerte, de gran influencia. Hoy nos encontramos con artistas de 20 años a los que les gusta Arctic Monkeys y Soda Stereo. Es increíble como hoy sigue siendo un faro artístico, una guía y una influencia. Es la única banda del continente que tiene aceptación en casi todos los países. Algo tan homogéneo y que cause tanto furor, no lo encontrás en cualquier lado.

—¿Qué te devuelve el público después de comprobar ese asombroso parecido que tenés con la imagen y la voz de Gustavo Cerati?

—Es un reconocimiento y una retribución que el público se emocione. Yo no lo busqué. Cuando empezamos, Soda Stereo aún no se había vuelto a juntar y Gustavo estaba sacando «Ahí vamos» como solista. Tampoco es que la banda se armó después de la muerte de Gustavo. Nunca lo pensamos como un negoción. De hecho Soda Stereo después se juntó y hasta en algún momento fantaseamos con tocar con ellos. Lo que pasa hoy yo no lo busqué. La gente me lo regala y yo lo vivo con una gran responsabilidad a la hora de respetar al artista que estoy homenajeando. Como fanático, una de las cosas que más admiré de Gustavo es que siempre buscaba sorprendernos y darnos cosas nuevas. Hacemos un homenaje a Gustavo Cerati y a Soda Stereo. No solamente cantamos sus canciones. Nuestro show no te propone viajar a los 80; porque eso tendría olor a naftalina. Soda Stereo es todo lo contrario. Traemos a Soda Stereo al presente. Desde el lugar que me regalaron entendí que el público no busca un «show clon». Tampoco busca un imitador. Somos tres fanas de Soda Stereo, haciendo una banda homenaje. Sin pretender ocupar el lugar de nadie.

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