«La cena está servida»: cómo fue el frustrado robo de una avioneta en Oliveros

Cuatro hombres intentaron llevarse un avión de un hangar ubicado en la zona rural. Pero todo salió mal. Uno de ellos terminó con un tiro en una pierna. Y mientras escapaban se les rompió el auto.


El curioso hecho tuvo lugar la semana pasada, en la zona rural de la localidad de Olvieros. Cuatro hombres armados se presentaron en la casa de la familia Carmona y tenían como objetivo llevarse el motor de un avión y una avioneta. Los delincuentes redujeron a las personas que estaban en el lugar y antes de partir dieron por radio la frase clave: «La mesa está servida». Ese sería el código para que un piloto cómplice se lleve la aeronave.

Pero las cosas empezar a salir mal para los delincuentes. Porque antes de perpetrar el robo, y en circunstancia poco clara, uno de ellos se disparó en una pierna. Ese aceleró su escape, el cual comenzó hacia la zona de la autopista Rosario Santa Fe.

Alertada la policía, se inició un operativo cerrojo en la zona rural, contando con el apoyo de las comisarías de Clarke, Totoras, Serodino, Maciel y Andino. En paralelo, la Policía de Seguridad Vial, que también había sido alertada sobre el hecho, avisó que en el km 24 de la autopista se encontraba un auto detenido, el cual tenía desperfectos mecánicos. En él sólo una persona esperaba.

“Estuve en el lugar con una de las víctimas quien reconoció el auto, y la persona que estaba allí se terminó quebrando y reconociendo que había venido a la zona rural de Oliveros con tres personas más con los fines de robar una avioneta y el motor de un avión. La situación nos resultó muy extraña, no es muy común que quieran robarse una avioneta”, comentó en FM Iré Rafael Fernández, subjefe de la comisaría 12º de Oliveros.

Ante el extraño hecho, “se labró un acta donde el identificado como Lucas Martín L, quien estaría en libertad condicional y es oriundo de Rosario, dio cuenta que uno de los delincuentes se autolesionó en una pierna con un arma cuando estaba en el lugar», agregó el uniformado.

Otra vez en el lugar del robo intervino la Policía de Investigaciones (PDI), que realizó pericias y encontró un casquillo de bala y rastros de sangre. “Los cuatro delincuentes son mayores de edad, según lo que describieron las víctimas», señaló el policía. Sólo uno de ellos quedó detenido.

La familia Carmona sufrió el robo de celulares, dinero y documentación. El hecho quedó en manos de la fiscalía de San Lorenzo.

 

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