Durísimas acusaciones

La defensa de Strumia dijo que sus clientes fueron condenados con «orfandad probatoria»

La abogada Narela Sirio tomó la palabra en la audiencia que comenzó ayer para revisar las condenas de los dos únicos culpables en la desaparición de Paula Perassi e hizo una extensa exposición que demandó toda la mañana y la tarde. Para ella los sentenciaron sin pruebas firmes


Ayer comenzó en los Tribunales Provinciales de Rosario la audiencia de revisión de la sentencia dictada al matrimonio Strumia, tras hallarlos culpables en la desaparición y muerte de la sanclorencina Paula Perassi, hecho ocurrido en septiembre de 2011.

Ante los jueces Bibiana Alonso, Gabriela Sansó y José Luis Mascali, la Fiscalía y los abogados querellantes Adrián Ruiz y José Ferrara, la defensa de Gabrtiel Strumia y su pareja Roxana Michi, la abogada Narela Sirio, hizo un extenso descargo de sus clientes y descalificó la sentencia recibida.

Para ello se tomó toda la mañana y la tarde de ayer, y hoy continuará con su alegato.

La profesional atacó en duros términos la dos votos que inclinaron la condena a sus clientes y también la actividad de la Fiscalía.

Recordó que la alegada perspectiva de género “no fue planteado por la Fiscalía y querella en ningún momento. El bloque acusador durante todo el proceso nunca señaló que el caso debió ser analizado desde esa óptica. Fue traído recién en la apelación a partir de los dichos del Tribunal de primera instancia”. Y recalcó que ante la “nula” la actividad probatoria, ese aspecto resultó un “puente de oro” para condenar a sus defendidos.

Con referencias puntillosa sobre cada instancia, Sirio habló de “orfandad probatoria abrumadora”, al mismo tiempo que tomó consideraciones del juez Beltramone para sostener sus agravios. “La tan declamada perspectiva de género debió guiar a toda la investigación penal, pero nada hicieron ni investigadores ni fiscales sobre ese punto en ocho años”.

En relación esa omisión del Tribunal del juicio de escuchar la voz de Paula en los chats con su amigo un día antes de desaparecer, Sirio refutó que en realidad “no se probó absolutamente nada” de lo que ocurrió el 17 de septiembre. Para la defensa, José Luis Freijomil, el amigo de Paula, apenas fue un “testigo de oídas”.

“Nunca se dijo que no se le creía, sino que no se probó lo que afirmaron los actores penales sobre lo que ocurrió ese día. Nunca se probó que se haya realizado ese viaje a Rosario a visitar a un médico. Es la Fiscalía y la querella la que debe probarlo”, sostuvo al citar nuevamente el voto en disidencia de Beltramone.

Sobre la falta de comunicación entre Paula y Strumia el 17 de septiembre la defensora indicó que esos cruces de teléfono entre ambos celulares sin movimiento “no permiten traer ninguna conclusión. La falta de comunicación no puede probar nada. Tampoco que el supuesto arrepentimiento de Paula a realizarse un abordo habría enojado a Strumia, que no le contestó”.

De acuerdo a ese señalamiento, la abogado apuntó que los jueces Hernández y Salvador hicieron una interpretación “subjetiva de estos elementos. Todo es falso porque surge del listado de llamadas de nuestro defendido que el 17 de septiembre llamó a Paula a las 19.23, y otra a las 19.48 de 16 segundos. Eso contrasta con la idea de que no le contestaba las llamadas.

Punto por punto Sirio también sacó de la escena a Strumia el día de la supuesta visita al médico en Rosario. Recordó que en el marco del proceso, el acusado se lo dijo a la psicóloga Marcela Arce el 1º de diciembre de 2011. Que el 17 de septiembre al mediodía estuvo en Rosario y se encontró con una persona en Mitre y Pellegrini para cerrar la compra de un auto. “La Fiscalía dijo que mentía, pero no trajo ni un solo elemento para rebatirlo”, reforzó la abogada.

También puso en duda el embarazo de Paula al recordar que la fiscalía argumentó que su médica personal le sugirió que no se hiciera el aborto, que llevara adelante el embarazo y luego se ligara las trompas. Sin embargo, según Sirio, cuando esa profesional declaró en el juicio habló de una pequeña colección líquida en el útero que “podría tratarse de un embarazo” y le recomendó que se hiciera el sub beta. Ese resultado que habría confirmado el embarazo se lo pasó a su médica a la tarde. “Pero nunca se habló de quiste o riesgo de abortos”, dijo Sirio.

“No se puede decir que Paula haya decidido llevar a cabo el embarazo porque no hay respaldo probatorio. Para los acusadores ella se negó a hacerse el aborto y eso fue el detonante del enojo de Strumia. Pero nada de eso se probó en el juicio”.

La defensa dijo que al analizar los chats entre Paula y Freijomil “nunca se probó si era cierto o mentira lo que ella le decía. No hay certeza de que Strumia haya sido el padre de la criatura y que supiera del embarazo”.

Es que según los camaristas que votaron por las condenas, la decisión de Strumia de que Paula abortara surgió de esos chats que sugieren que él la presionaba. “No hay constancias de amenazas o de que la hubiera compelido a abortar. No surge presión o coacción. En 177 fojas de chats lo actores penales no pudieron extraer una sola amenaza”, recalcó la defensora.

“Sorprenden las afirmaciones de Salvador y Hernández porque, para justificar su decisión, se dedicaron a elaborar meras conjeturas que no hallan sustento en ningún elemento probatorio, son verdaderamente absurdas. Strólogo, Minetti y Campos, y Beltramone que votó en disidencia, arribaron a la conclusión absolutoria no por no creerle a Paula o a Strumia, sino porque no se probó nada de lo que afirmaron los acusadores. Esto es un proceso penal, no se trata de creencia o convicción sino de pruebas. Y esas son las que faltaron durante el juicio”.

Sirio también replicó la ponderación de la prueba sobre el llamado del 18 de septiembre a las 20.46 que Strumia le hizo a Paula desde un locutorio para que saliera de su casa. “En el juicio se habló de una estructura desaparecedora, pero ahora tenemos a una sola persona condenada. Y según los vocales Paula es retirada de su casa a las 21.39 y todo el plan criminal según los jueces ya se había concretado a las 21.54 cuando la llevaron a Mitre 792 de Timbúes para hacerle el aborto. ¿Cómo hizo una sola persona para concretarlo en menos de media hora?», se preguntó Sirio.

Finalmente, planteó por qué en todos estos años la fiscalía y los investigadores no convocaron a nadie del locutorio para certificar si era Strumia el que había hecho ese llamado. “Para los jueces ese acercamiento de Strumia fue neurálgico para el caso, pero en el fallo dijeron que se le debían sumar otros elementos, aunque nunca explicaron cuáles”.

Para Sirio, los elementos de la prueba indiciaria deben ser “graves, precisos y concordantes, pero quienes votaron por la condena no cumplieron con esos requisitos para tener la certeza en tal sentido. Ni siquiera hubo probabilidad de participación de nuestros clientes”, dijo a La?Capital en un cuarto intermedio.

Fuente: La Capital

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