La exportación de biodiesel cayó a la mitad y la producción a un cuarto. Negro panorama laboral

Los datos corresponden al primer semestre del año y el panorama tiende a agudizarse. La industria, radicada mayormente en la región, ni piensa en inversión. ¿Y los puestos de trabajo?


La producción de biodiesel durante el primer semestre de 2015 cayó a casi un cuarto, más precisamente el 23,20 por ciento.

Así se desprende del informe oficial que publicó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

Para la zona, no es una buena noticia, pues desde Timbúes a San Lorenzo están instaladas el grueso de las plantas industriales dedicada a la elaboración de este biocombustible con destino a su exportación.

Precisamente, la exportación de biodiesel arrojó números más críticos, ya que en igual período se redujo a más de la mitad respecto a 2014, esto es, 54,6 por ciento.

De acuerdo a este estudio, entre enero y junio se produjeron 780.283 toneladas de biodiesel, más de 200 mil por debajo de la primera mitad de 2014, cuando la producción de este derivado había superado el millón de toneladas.

La cifra más baja anterior correspondía al 2013, cuando se habían producido 815.735 toneladas en seis meses.

Las exportaciones pasaron de 521.216 toneladas entre enero y junio de 2014 a 236.550 toneladas en el mismo período de este año.

En cambio, el consumo interno se incrementó 30 por ciento, pasando en un año de 404.632 toneladas acumuladas en seis meses a 525.883 toneladas. Así, se revirtió la tendencia, ya que este año es mayor la producción que se destinó al mercado argentino que el que se vendió al exterior.

La mayoría de las plantas dedicadas al abastecimiento local, son numerosas, cada una con pocos empleados, y mayoritariamente ubicadas en diversos puntos de la provincia.

Por el contrario, las dedicadas a exportar su producción son las radicadas entre Timbúes y San Lorenzo. Si bien no hay anuncio oficial alguno, estas empresas (anexos de las grandes aceiteras y agroexportadoras) no tienen previsto, al menos por ahora, promover la suspensión o despido del personal, a pesar de la enorme capacidad ociosa con las que cuentan sus plantas.

Para lo que resta del año, nada tiende a que el panorama varíe, por lo que el empresariado ya tiene el año cerrado con estos números en rojo y aguardan a planificar el 2016. Igual apuestan por un mercado que a futuro se constituirá en vanguardia.

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