La Justicia ordenó que el celular de Paula Perassi dejara de estar intervenido

Lo resolvió apenas sesenta días luego de su desaparición. Alberto, su padre, recién se enteró esta mañana. Así es imposible establecer la procedencia de los dos mensajes de textos que recibió de esa línea el pasado Día del Padre.


José Frigemoni, uno de los primeros sospechados tras la desaparición de Paula Perassi, la madre sanlorencina desaparecida hace más de 10 meses, aportó declaraciones en el Juzgado penal local dentro de la causa en la que aparece sospechado.

El testimonio aportado demandó varias horas de interrogatorio, y una vez culminado, abandonó los Tribunales no sin antes cruzarse cara a cara con Alberto Perassi, el padre de Paula, que lejos de aceptarle la mano tendida por aquel, lo insultó fuertemente.

Frigemoni arribó a San Lorenzo alrededor de las 9 de hoy y lo hizo en compañía de personal policial (las tropas de Operaciones Especiales), quiens en colaboración con sus pares de la provincia de Buenos Aires, lo trajeron obligado, desde General Rodríguez, localidad en la que residen. Si bien había sido convocado a declarar, el sujeto se había negado hacerlo en dos oportunidades.

Tras la desaparición de paula, una de las primeras pruebas obtenidas fue la comunicación sostenida por aquella con el sospechado, a través de chat e incluso también, telefónicamente, intercambiando mensajes “de alto contenido erótico”, de acuerdo a lo trascendido entonces luego de los rastreos de rigor y el secuestro de una PC propiedad de Frigemoni. Habría sido la última persona con la que tuvo ese tipo de contacto.

El aporte de testimonio lo efectuó frente al fiscal de la causa, Ramón Moscetta, y el juez de instrucción, Eduardo Filocco. Además, participan del encuentro los abogados de Alberto Perassi, los doctores Adrián Ruiz y José Ferrara, integrantes del Colegio de Abogados de Rosario.

La ocasión le fue propicia para que Alberto Perassi pudiera sostener un diálogo con el fiscal Moscetta, pero no así con el juez Filocco, al que no pudo volver a tomar contacto desde hace meses.

Moscentta le reveló un dato con el que Perassi quedó helado. Para el pasado Día del Padre, Alberto, que jamás dejó de pagar el abono de la cuenta telefónica del celular de Paula (con la intención de esperar algún llamado de su hija o de alguien vinculado con aquella para revelar su paradero), recibió dos mensajes de textos alegóricos a la fecha y dirigidos a su persona, remitidos, presuntamente por su hija desaparecida.

Muy grande fue su enojo cuando se anotició que la Justicia ordenó desactivar la intervención del celular de Paula, a los dos meses de su desaparición. De esta manera, las especulaciones que tenía sobre la identificación de al menos el lugar donde se dispararon tales menajes, perdieron todo peso, pues no hay forma de comprobarlo.

Consultado el fiscal sobre los motivos que lo llevó a tomar esa decisión, el funcionario judicial le respondió “”porque era un servicio muy caro”, según indicó el propio Perassi.

Tras su declaración, José Frigemoni se retiró de Tribunales para regresar a su lugar de residencia, sin quedar imputado en la causa. Se especulaba que con los datos revelados se ordenarían algunos allanamientos, pero hasta ahora esa hipótesis fue desechada.

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