La medida posiciona a la liga como una de las primeras en el Cordón Industrial en avanzar formalmente en políticas de inclusión, con el objetivo de garantizar igualdad de oportunidades y reflejar una realidad social cada vez más diversa dentro del ámbito deportivo.
De acuerdo a lo establecido, cada club podrá incorporar hasta una jugadora trans en su plantel. Si bien por el momento no se confirmaron casos en equipos de la liga, existe un antecedente cercano en la Asociación Rosarina, donde una futbolista trans compitió en ADIUR, logrando consagrarse campeona y disputar la final de la Copa Santa Fe.
Desde la organización, referentes del fútbol femenino como Antonella Franco destacaron que la iniciativa se apoya en principios de no discriminación, inclusión y ampliación de derechos dentro del deporte.
El torneo femenino local comenzará el próximo 5 de abril con la participación de 16 equipos, en un contexto donde la decisión ya genera repercusiones más allá de la región.
El debate sobre la participación de atletas trans en el deporte atraviesa distintas posturas a nivel global. El Comité Olímpico Internacional anunció recientemente restricciones para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, mientras que en Argentina la Asociación del Fútbol Argentino mantiene una política inclusiva acorde a la Ley de Identidad de Género.
En ese camino, uno de los casos más emblemáticos es el de Mara Gómez, quien en 2020 se convirtió en la primera jugadora trans en disputar la Primera División del fútbol argentino, abriendo puertas en un ámbito históricamente excluyente.
Así, mientras el escenario internacional presenta posturas más restrictivas, la Liga Sanlorencina apuesta por un modelo que prioriza la inclusión y el acceso al deporte para todas las identidades.







