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«La lucha narco en Rosario nunca se encaró con gestos políticos serios y fuertes»

Lo aseguró Jorge Vidal, experto en seguridad pública y lucha contra el narcotráfico, radicado en Medellín y Buenos Aires. “Para que exista un fuerte crecimiento narco tiene que haber corrupción policial, judicial y política”, advirtió el especialista.


Jorge Luis Vidal, especialista en lucha contra el narcotráfico, seguridad pública e inteligencia delictual, muestra una visión pesimista sobre el contexto de crisis que se vive en Rosario por el avance de la narcocriminalidad, la violencia armada, los homicidios por la lucha territorial y los ataques para sembrar terror en la ciudadanía a fuerza de balas.

“Los gestos del sector político tienen que ser fuertes y contundentes. Si el narco forma parte de un crimen desorganizado, como me dijo un amigo rosarino, integrante de una banda desorganizada, y hoy hace lo que hace con la seguridad pública en Rosario, no quiero pensar lo que puede llegar a pasar dentro de un tiempo”, advirtió el experto que combina residencia en Medellín y Buenos Aires.

“No hay éxito en la lucha. Y yo lo vi en Medellín”, apuntó Vidal en entrevista concedida al programa «El Regreso», que se emite por CNN Radio Rosario. “Para que exista un fuerte crecimiento del narco, tiene que haber corrupción policial, judicial y política”, sostuvo. “No hay otra alternativa. Siempre alguien tiene que dejar una puerta abierta para que puedan seguir actuando. El problema pasa cuando el narco termina tomando el territorio, sin que nadie se le imponga. Ahí ya no necesita de la política”, alertó.

Vidal no dudó en evitar hacer comparaciones entre los narcos rosarinos con los narcos colombianos o mexicanos. “Si hoy no podemos con estos delincuentes que andan con calzados muy rudimentarios, ¿qué va a pasar cuando tengan cada vez más poder y más dinero, y caminen con calzados de calidad? Tenemos un problema porque entiendo que la lucha narco en Rosario nunca se encaró de forma seria y fuerte, con gestos desde la política, que es la que tiene que dar soluciones a este tema”, consideró.

Y recordó que “hace tres años di una clase en la UAI de Rosario. Ese mismo día también estuve en el Foro Regional de Rosario. Y recuerdo que terminé mi exposición diciendo «hagan algo ahora». Eso fue hace tres años”.

Para Vidal, el éxito en la lucha contra el narcotráfico se refleja cuantitativamente en la droga incautada. “Si tenés un buen trabajo investigativo, a los pocos minutos o días después vas a poder esclarecer una balacera. El tema es que tenés que medir el éxito con la cantidad de estupefaciente que la Policía secuestró en el último año. ¿Cuántas toneladas se secuestraron? En las provincias de Santa Fe y Buenos Aires prácticamente no hay secuestros. Es como si la droga cayera del cielo y fuera directamente al consumidor, sin que circulase por las rutas, por las vías y que aterrizase en las pistas ilegales, o que navegase por la hidrovía. Es increíble”.

Insiste Vidal en que el narcotráfico responde a una problemática política. “Aquí en Colombia se dieron cuenta, y por eso cambiaron radicalmente a fines de los 80, cuando vieron sentado en una banca del Senado a Pablo Escobar. El narco es un delincuente que opta por las facilidades que le otorgan la política y la seguridad, para hacer dinero a través de la venta de estupefacientes. Pero tampoco le escapa a cualquier negocio que le deje dinero. A la extorsión, al secuestro y al sicariato. Al lavado de dinero y a la amenaza. Aparte ve que tiene campo fértil y que nadie lo detiene”, señaló.

“Mientras los políticos sigan tirando una carpeta de un lado y una carpeta del otro, sin solucionar el problema de raíz, va a ser peor. Evidentemente la solución es política. Qué político se anima, qué servidor público tiene el apoyo de todas las fuerzas para que solucione el tema”, entendió Vidal.

El negocio narco se sostiene con líderes que imparten órdenes desde las cárceles y con ejércitos que operan en el territorio. “Dada la corrupción que puede haber en el Servicio Penitenciario, en parte es así. Ahí el problema lo tiene la Justicia. Porque si un preso tiene una condena a cien años de cárcel y le permiten que siga manejando las redes delictuales que hay afuera, hay que tomar una determinación más fuerte. Es otro problema de corrupción a solucionar. Cuando hay inhibidores de celular, pagan miles de dólares para tener un teléfono fijo. En Río de Janeiro, el Comando Vermelho es un grupo narcoterrorista que maneja el negocio narco a través de sus líderes detenidos”, ejemplificó.

En ese sentido, Vidal afirmó que en Colombia “está vigente la lucha contra el lavado de activos y extinción de dominio. Eso no quiere decir que cuando detienen a un narcotraficante le secuestran ocho casas, cuatro fincas, 75 vehículos e inmediatamente pasan a la órbita del Estado y son rematados. Hay un montón de abogados que interponen recursos que conllevan años en destrabarlos. Las leyes en Argentina son muy laxas para el detenido”, lamentó.

Según el especialista en seguridad pública, “Rosario tiene una ubicación privilegiada. Una hidrovía y puertos por donde pasan un montón de productos, entre ellos los ilegales. Y una infraestructura muy interesante como ciudad. Con buenas conexiones de autovías y rutas. Es la ciudad que queda más a mano en el trayecto Colombia-Perú-Bolivia para llegar con la droga. Es la ciudad en la que toda la logística de la droga se paga con droga. El traslado logístico, el almacenamiento en bodega, el enfriamiento, la carga en alguna barcaza o buque, se paga con la misma droga que sale al exterior”, contextualizó.

Vidal negó que voltear búnkers represente éxito alguno durante los operativos policiales. “Tirar un búnker construido con ladrillo hueco y techo de chapa, en donde hay dos menores de edad vendiendo papelitos, que les traen y se los reponen cada dos horas, ahí secuestraste 150 gramos de cocaína y medio kilo de marihuana. Eso no es tener éxito. Eso es luchar contra el narcomenudeo y en Medellín es un tema más de salud que de seguridad pública. Cuando escucho en provincia de Buenos Aires a algún político decir «volteamos 150 búnkers», yo le preguntaría de dónde sacó que eso es tener éxito”, se preguntó.

Y por último recordó que “en Buenos Aires el procedimiento más grande de secuestro de cocaína lo hicieron con la ministra Patricia Bullrich en Bahía Blanca: 2,3 toneladas de cocaína”.

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