Números desalentadores

La principal industria local perdió 1.000.000 tn de producción en el primer trimestre 2019

Datos comparativos a igual período de 2018. Son pocos alentadores si se atiende la alta capacidad ociosa que arrastra el complejo sojero


La retracción en los niveles de la producción más la caída de los precios internacionales de la soja y sus derivados, consecuencia directa de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, hacen que la situación económica y financiera en el complejo sojero local sea, por lo menos, atendible.

No es que el sector esté en bancarrota o que el negocio ya no sea viable, pero atendiendo las dificultades internas y externas que arrastra desde hace unos años, los números del primer trimestre del presente año agudizan un poco más la situación.

De acuerdo a los datos revelados por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la molienda de soja argentina cayó 5,1% en el primer semestre de 2019, comparado a igual período del año anterior. Y la de aceite de soja, 3,9%.

En cantidades significan 418.000 y 60.000 toneladas, respectivamente. Casi medio millón de toneladas menos producidas, solo entre estas dos variedades.

Pero hay más.

Otro subproducto de la soja que sufrió una caída fue la producción de pellets, que bajó 6,3%, lo que equivalió a 380.000 toneladas menos.

Sumado a los ítems anteriores, la merma fue de algo más de 850.000 toneladas, en solo tres meses del año. Si se sostiene esta merma, el año puede terminar entre 3 y 4 millones menos de toneladas producidas, ergo, se perdería un importante margen de valor agregado.

El cuadro no es privativo de la soja, aunque para la región, es lo que más interesa. Igual situación atraviesan otros complejos industriales que procesan otros granos y oleaginosas.

Tal el caso de la molienda del trigo y el maíz, con caídas que oscilan el 1,5%, o el girasol, con más del 7%.

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