El complejo agroindustrial del Up River atraviesa un momento de extrema fragilidad operativa debido a la escasez de materia prima local. Según el Monitor Agroindustrial de marzo de 2026, el Índice de Uso de la Capacidad Instalada (UCI) experimentó una caída drástica en febrero, situándose en apenas el 45%. Sin embargo, el dato más alarmante que destaca el informe es que, de no haber contado con la soja importada, el nivel de utilización de las plantas habría colapsado hasta el 29%.
Paraguay: el único proveedor en el inicio del año
Durante el mes de febrero, las empresas del sector importaron un total de 831 mil toneladas de soja, destinadas exclusivamente a la molienda temporaria para su posterior exportación como harina o aceite. El informe técnico de CIARA-CEC confirma que el 100% de esta mercadería provino de Paraguay, consolidándose como el único origen de las importaciones de soja durante el primer bimestre del año.

Esta dependencia del grano extranjero se ha intensificado en la actual campaña. Al comparar con febrero de 2025, cuando ingresaron 749 mil toneladas, se registra un incremento del 11% en el volumen de soja importada.
Las causas de la falta de stock local
La fuerte caída en el uso de la capacidad instalada y la necesidad de recurrir masivamente a la importación se explican por dos factores concurrentes al cierre de la campaña anterior:
- Adelantamiento de la molienda: Un alto volumen de procesamiento de soja en los últimos meses de 2025 agotó las reservas de grano de manera anticipada.
- Nivel de exportación récord: El fuerte ritmo de ventas de poroto de soja al exterior durante el año pasado dejó a la industria con un stock remanente muy escaso para el tramo final de la campaña.
En este contexto, la soja paraguaya ha funcionado como un soporte vital para mantener operativas las plantas del Cordón Industrial mientras se aguarda el ingreso pleno de la nueva cosecha gruesa nacional.
Cuadro: Estado de la Capacidad Instalada en Febrero 2026








