Las principales empresas cerealeras exportadoras de la Argentina avanzan en una jugada estratégica de alto impacto: quedarse con la operación del Belgrano Cargas para completar el control de las tres patas del negocio exportador: granos, puntos de recepción y transporte.
Bajo el nombre Consorcio Pro Belgrano, Asociación de Cooperativas Argentinas, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus Company se presentarán de manera conjunta a la licitación del histórico ferrocarril. La sociedad se dividiría en partes iguales y analiza un piso inicial de inversión cercano a los US$ 500 millones, cifra que podría ajustarse según el estado final de la traza y las obras necesarias.
Desde el sector sostienen que el movimiento es lógico: las cerealeras ya son dueñas de los granos y de los puntos de acopio, por lo que sumar el transporte ferroviario permitiría ganar eficiencia, bajar costos logísticos y asegurar volumen hacia los puertos del Gran Rosario.
Centros logísticos y acopio: el plan agroindustrial
Hoy el Belgrano Cargas opera con unas 15 estaciones activas, mientras que alrededor de 40 permanecen en desuso. El plan del consorcio no se limita solo a la recuperación de la vía: el eje está puesto en la instalación de grandes centros logísticos y de acopio en puntos estratégicos del recorrido.
La idea preliminar es que cada empresa impulse sus propios nodos, con capacidades de entre 1.000 y 5.000 toneladas, lo que demandaría inversiones estimadas entre US$ 5 y US$ 10 millones por centro. El esquema permitiría reforzar la logística regional y captar producción en zonas hoy subatendidas por el sistema ferroviario.
Un competidor de peso: el Grupo México
En la vereda opuesta aparece un competidor internacional de enorme envergadura: Grupo México, propiedad del empresario Germán Larrea Mota Velasco, el segundo hombre más rico de México, con una fortuna cercana a los US$ 40.000 millones.
Conocido como “el Rey del Cobre”, Larrea ve en el Belgrano Cargas una convergencia natural entre sus dos grandes negocios: minería e infraestructura. El ramal atraviesa 13 provincias, desde Buenos Aires hasta el noroeste argentino, y resulta clave para el desarrollo minero, un sector donde el grupo mexicano tiene vasta experiencia.
A diferencia de las cerealeras, el foco principal de Grupo México no está en el agro, sino en el potencial minero del trazado. Para ese objetivo, estiman que será necesario invertir no menos de US$ 1.000 millones en reacondicionar y reconstruir tramos críticos de la vía.
Una licitación estratégica y un negocio millonario
El Gobierno nacional espera tener listo el proceso licitatorio hacia fines de febrero, en el marco de la ola privatizadora que ya tuvo como antecedente la venta de IMPSA y que podría sumar en 2026 a empresas como AySA, Metrogas o Aerolíneas Argentinas.
En el caso del Belgrano Cargas, lo que está en juego es un negocio que, en condiciones ideales, podría rondar los US$ 3.000 millones. Hoy el ramal transporta unas 7 millones de toneladas de granos, aunque con inversiones y mejoras podría alcanzar las 10 millones, sin contar el potencial adicional que aporten actividades como la minería.
Para las cerealeras, el objetivo es claro: integrar completamente la logística del agro argentino. Para el país, la licitación definirá quién controla una de las infraestructuras más sensibles del desarrollo productivo del norte y del corazón agroexportador.






