Tribunales de San Lorenzo

Libertad para los cuatro policías investigados por la muerte de Maxi Heredia

La tomografía general arrojó que el cuerpo del sanlorencino "no presentaba golpes ni fracturas que hayan afectado a sus órganos vitales". Entre los análisis toxicológicos, aparece un examen "con alta dosis de cocaína en sangre"


La Justicia de San Lorenzo dispuso la libertad de los cuatro policías imputados en la causa de Maximiliano Heredia, el sanlorencino que murió el pasado 1° de julio tras haber sido detenido por el Comando Radioeléctrico en la puerta de su casa de Brown al 2200.

Este jueves venció el plazo de 40 días de prisión preventiva efectiva para los cuatro efectivos policiales. Y en la audiencia de revisión de la medida cautelar, el juez Eugenio Romanini decidió otorgarles la libertad con la prohibición de acercamiento a familiares de Maxi Heredia.

Si bien aún se esperan por los resultados finales de la autopsia, la tomografía general que el pasado 2 de agosto le realizaron al cuerpo de Heredia arrojó que “no presentaba golpes ni fracturas que hayan afectado a sus órganos vitales”, sostuvo José Nanni, abogado defensor de uno de los policías imputados.

El sanlorencino Maxi Heredia murió el 1° de julio tras sufrir tres paros cardiorrespiratorios.

 

“Por lo tanto, los médicos descartaron que el causal de muerte haya sido por golpes. Sí tenía golpes leves por haberse resistido cuando lo detenían”, amplió el penalista.

Entre los análisis toxicológicos, aparece un examen preliminar “con alta dosis de cocaína en sangre”, confió Nanni, que mandaron a analizar a la ciudad de Santa Fe “para determinar si ese nivel de dosis pudo haberle paralizado el corazón o el cerebro” a Heredia.

Entre las pruebas aportadas por la fiscal Melisa Serena, las declaraciones del kiosquero -con quien Maxi mantuvo un entredicho por una cerveza y resultó el disparador del llamado a la Policía- y de una vecina de Brown al 2200 fueron determinantes para que el juez Romanini dictara la libertad de los policías acusados.

“La vecina declaró que no vio golpes o que le hayan pegado a Heredia cuando se lo llevaban detenido”, aseguró el defensor. Según manifestó la mujer, “varias veces tuvo que caer la Policía porque estaba haciendo quilombo”.

Aquella medianoche del 1° de julio, Heredia era trasladado a la sede del Comando Radioeléctrico cuando se descompensó y fue llevado al hospital Granaderos a Caballo, adonde llegó sin signos vitales por lo que personal médico procedió a reanimarlo.

Posteriormente Heredia fue trasladado a la unidad de terapia intensiva del Hospital “San José” de la localidad de Cañada de Gómez, en donde falleció en horas del mediodía.

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