El Tribunal de Disciplina de la Liga Regional Sanlorencina de Fútbol emitió uno de los fallos más severos y contundentes de los últimos años en el ámbito deportivo local. Tras analizar el informe arbitral y las actuaciones correspondientes, el órgano disciplinario resolvió aplicar una suspensión de 10 años (una década de inhabilitación) al jugador perteneciente al Club Social y Deportivo Barrio Quinta de Capitán Bermúdez, quien agredió físicamente a la máxima autoridad del cotejo durante un encuentro oficial.
La resolución disciplinaria —dada a conocer por el portal regional 11 Noticias— marca un punto de inflexión en las políticas punitivas de la entidad madre del fútbol regional, estableciendo una sanción de carácter ejemplificador para erradicar las agresiones hacia los colegiados.
Una década fuera de las canchas
La gravedad del ataque obligó al Tribunal de Penas a aplicar los artículos más rigurosos del Reglamento de Transgresiones y Penas del Consejo Federal de la AFA. La sanción inhabilita al futbolista sancionado de participar en cualquier competencia oficial organizada, fiscalizada o avalada por la Liga Sanlorencina y los organismos federados de fútbol durante los próximos diez años.
El dictamen no solo castiga la conducta individual antideportiva, sino que ratifica que los hechos de violencia física contra los árbitros serán considerados faltas de máxima gravedad institucional, sin atenuantes ni reducciones de condena.
Precedente frente a la escalada de violencia en el Cordón Industrial
La determinación del Tribunal llega en un momento de especial tensión y debate en las canchas del Cordón Industrial, donde en las últimas semanas se registraron diversos altercados, forcejeos e invasiones de campo en categorías mayores y divisiones juveniles.
Desde el ámbito dirigencial y arbitral de la Liga remarcaron la necesidad de respaldar la integridad física de los jueces y asistentes, enviando una advertencia concluyente a todos los clubes afiliados: las conductas violentas, agresiones corporales o amenazas dentro o fuera de los límites del campo de juego recibirán penas expulsivas que pondrán fin a la actividad deportiva de los infractores.







