Luego de amenazar a Perassi y tras varios hechos delictivos lo internan en un nueropsiquiátrico

La Fiscalía de San Lorenzo ordenó que Carlos Gómez, vecino de barrio José Hernández, sea internado en un instituto de salud mental. Estuvo involucrado en varios hechos de índole delictivo.


Había dejado una cruz a modo de ofrenda en el taller mecánico de Alberto Perassi, se había ido sin pagar de la estación de servicio ubicada en Av. San Martín y San Luis, había provocado disturbios y agredido a vecinos en la vía público. Y todo fundamentado en la palabra de Dios. “En contra de la ira de Dios”, solía decir. La consecuencia para Carlos llegó este lunes, cuando el fiscal de San Lorenzo ordenó que sea internado en un instituto neuropsiquiátrico.

El primero de los episodios que puso en escena a Gómez estuvo relacionado con el caso Perassi. Fue el pasado 20 de mayo, luego de que rompieran los vidrios del taller mecánico de Alberto Perassi. Ese mediodía Gómez dejó una cruz blanca realizada con dos cablecanales atados con cordones de color negro. El hombre confesó haber dejado su ofrenda como un símbolo de paz y le pidió a Alberto que se entregue a “la voluntad de Dios”.

El viernes de la semana pasada Gómez fue protagonista de otro curioso hecho cuando cargó combustible en la estación de servicio Shell ubicada en Av. San Martín y San Luis y se retiró sin pagar. Como cualquier conductor, ingresó y estacionó su auto al lado del surtidor. Cuando el playero llegó le solicitó cargar 40 litros de nafta súper. Mientras se producía la descarga de combustible, ambos dialogaron de temas banales, en especial, sobre el mal tiempo reinante.

“Listo”, le expresó el empleado para informarle que la carga de combustible acabó y esperar su pago. Pero, para su sorpresa, el cliente, casi sin mediar palabra, se subió al auto y quiso retirarse sin pagar. La reacción del playero fue inmediata, impidiéndole su paso, acción a la que se sumaron de inmediato el resto de sus compañeros. Y si con esto estaban sorprendidos, más lo estuvieron cuando el conductor no dudó en bajarse del auto y marcharse caminando, dejando su rodado en medio de la estación de servicio. El hombre fue detenido y el auto secuestrado.

Y durante el fin de semana Gómez fue denunciado una vez más por hacer disturbios en la vía pública, a lo que pueden sumarse innumerable quejas de los vecinos por ruidos molestos, música a todo volumen y paseos por el barrio en paños menores.

La consecuencia de todos estos actos para el Gómez es ahora su internación. La Justicia espera que reciba la ayuda que considera necesaria para su salud.

 

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