En un país donde todavía no existen estadísticas oficiales sistematizadas sobre la generación y el tratamiento de residuos industriales, el primer relevamiento del año elaborado por el Observatorio de Residuos Peligrosos de las universidades UBA-UNR vuelve a poner cifras a una problemática ambiental de gran relevancia en Argentina. Según el informe correspondiente al bimestre enero-febrero de 2026, apenas el 7,23% de los residuos generados recibe tratamiento adecuado, mientras que más del 92% permanece fuera del circuito formal de gestión.
El estudio proyecta que durante este año se generarán alrededor de 12,7 millones de toneladas de residuos industriales, de las cuales solo unas 917.700 toneladas serán tratadas correctamente. El informe también estima que existen unas 393.130 empresas activas generadoras de residuos en Argentina. Sin embargo, solo 33.183 contratan servicios especializados para su tratamiento, lo que representa apenas el 8,44% del total, lo que implica que más del 91% de las empresas generadoras no aparece dentro del sistema formal de tratamiento relevado por el Observatorio.
Si bien los resultados muestran una mejora respecto del último informe anual del Observatorio, que había registrado una tasa de tratamiento del 5,57% para el año 2025, el informe advierte que el porcentaje continúa siendo muy bajo para un país con la actividad industrial de Argentina y refleja que la mayor parte de los residuos potencialmente peligrosos continúa sin ingresar al sistema formal de gestión.
Una deuda ambiental pendiente
El Observatorio de Residuos Peligrosos produce informes bimestrales y anuales con el objetivo de dimensionar una problemática sobre la que el país carece de estadísticas públicas consolidadas. La iniciativa nació en 2021 a partir de un convenio entre la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y las cámaras empresarias Catries (Cámara Argentina de Tratadores y Transportistas de Residuos Industriales y Especiales) y Caitpa (Cámara Argentina de Industrias de Tratamiento para la Protección Ambiental).
Para elaborar los informes se releva mensualmente la actividad de 37 firmas asociadas a ambas cámaras, que operan 47 plantas distribuidas en todo el país. A través de encuestas anónimas se recopilan datos sobre los volúmenes tratados, que luego son procesados mediante un modelo estadístico que permite estimar la situación a escala nacional.
“Los primeros datos de 2026 muestran una leve recuperación en el tratamiento de residuos respecto del año pasado, pero todavía estamos muy lejos de una situación satisfactoria. Que más del 90% de los residuos continúe fuera del circuito formal demuestra que sigue existiendo un enorme desafío para mejorar los controles, la trazabilidad y la incorporación de más generadores al sistema de tratamiento formal”, señaló Claudia Kalinec, presidenta de Catries.

A pesar del continuo trabajo que las Cámaras hacen para generar conciencia en las industrias e impulsar que más residuos se incorporen dentro del circuito de tratamiento formal, el desafío que queda por delante sigue siendo enorme. Más de nueve de cada diez toneladas de residuos industriales continúan fuera del circuito formal de tratamiento, con el consecuente riesgo para el ambiente, la salud y los recursos naturales.
En ese sentido, Gustavo Solari, presidente de Caitpa, destacó que las mediciones que se realizan desde el Observatorio permiten seguir identificando tendencias en el comportamiento del sector y tener una base concreta para trabajar en mejorar las cifras año a año. “Cada nuevo informe consolida una base de información inédita para el país. Hoy podemos medir la evolución de la gestión de residuos, detectar dónde persisten las mayores brechas y generar evidencia para orientar inversiones, incorporar nuevas tecnologías y fortalecer las políticas públicas que necesita el sistema”, expresó Solari.

Una problemática que persiste
En la formación del Observatorio también participó el director ejecutivo del Centro de Desarrollo Sustentable Geo de la UBA, Marcelo Corti, quien aportó su experiencia en materia ambiental y planificación estratégica. “Los informes del Observatorio constituyen una herramienta única en Argentina. Están elaborados por equipos técnicos especializados y permiten construir indicadores confiables para comprender la dimensión real del problema y orientar mejores decisiones en materia ambiental”, sostuvo.

Matías De Bueno, secretario de Ambiente de la UNR, es otro de los impulsores del Observatorio, quien destaca que el valor de la información generada por el organismo radica en que proviene de universidades públicas y organizaciones especializadas, con una metodología científica desarrollada específicamente para relevar un fenómeno sobre el que no existen estadísticas oficiales.
Para De Bueno, la pregunta sigue siendo la misma: qué ocurre con los residuos que no reciben tratamiento. “Muchos terminan en cursos de agua, basurales, cavas o son descartados de manera inadecuada. Son residuos que pueden generar contaminación del suelo, del aire y del agua, además de representar riesgos para la salud de la población“, explicó.
Para los referentes del Observatorio, el desafío hacia adelante continúa siendo ampliar la cantidad de empresas que gestionan adecuadamente sus residuos, fortalecer los controles y avanzar en la reglamentación e implementación efectiva de las normas ambientales vigentes. Contar con información periódica y confiable, sostienen, constituye el primer paso para transformar una problemática históricamente invisibilizada en una política pública basada en evidencia.







