Mataron a Claudio Gómez, el puertense preso en Chaco acusado de asesinar a un hacendado

Estaba implicado en una estafa millonaria que cobró notoriedad por su ramificación en los Tribunales locales. Sus restos fueron velados, ayer, en San Lorenzo


El sábado, alrededor de las 18.30, Claudio Gómez murió tras recibir dos disparos de arma de fuego, uno de ellos en la cabeza, luego de intentar escapar de la alcaidía de Resistencia, Chaco, y tirotearse con personal policial.

Así lo informó oficialmente el gobierno de esa provincia, que también adelantó el inicio de una investigación judicial de los hechos y, principalmente, determinar si el occiso tenía una pistola en su poder, como expusieron las primeras informaciones.

Gómez residió muchos años en Puerto San Martín y cobró notoriedad luego de hallarlo culpable en el crimen de Manuel Roseo y Nelly Bartolomé, ocurrido en enero de 2011, un hacendado (y su esposa) millonario por la cantidad de tierras en su poder, en las provincias de Chaco y Corrientes, y a quien se lo intentó estafar en el traspaso de dicha propiedad.

Cuando dicha estafa no se concretó, se intentó “convencer” a Roseo, un hombre de gran edad, a desprenderse de sus tierras, para lo cual se recurrió a torturas, primero, y a su muerte, después. Gómez fue, precisamente, uno de los acusado hallado culpables, de acuerdo a la sentencia establecida en 2013.

Además de ser un hombre de esta región, el caso tomó más notoriedad porque parte de esa estafa intentó plasmarse en San Lorenzo, en los Tribunales locales, y en una primera instancia se sospechó que estuviesen implicados un abogado y una escribana de la ciudad, como así también otras personas reconocidas, entre ellas, un empresario y dirigente político. Ninguno de ellos fue hallado culpable y la responsabilidad del caso recayó solo en Gómez, incluso también, la autoría intelectual de semejante chantaje, más allá que no tuviera las “luces” para un ardid de tal magnitud.

Sobre su muerte, las versiones aportadas por el gobierno chaqueño aluden a un intento de fuga, consumado en parte, pues escapó de la prisión en la que estaba, pero fue detenido a los pocos metros de dicha alcaidía luego de entablar un tiroteo con la policía, que para él, resultó fatal.

Dichas versiones indican que Gómez tenía consigo una pistola oculta entre sus ropas que utilizó para reducir al guardiacárcel y emprender su huida.

El comunicado oficial detalla que a las 18.10 de ayer, sábado, “al momento de realizarse la entrega del racionamiento para los internos, Claudio Gómez -alojado en la celda “A”- solicitó de manera pacífica al comandante de guardia que extraiga de su sector una caja de cartón, aduciendo tener basura para tirar. Al acercarse, Gómez extrae de entre sus prendas un arma de fuego amenazando al personal del servicio penitenciario”.

“El interno logró salir por el portón de acceso principal, utilizando el arma para intimidar al personal penitenciario. Ante tal situación, y habiéndose adoptado las medidas de seguridad necesarias, se realizó una persecución de forma inmediata”.

“En ese momento, Gómez comenzó a efectuar disparos contra las fuerzas de seguridad, quienes -con el fin de proceder a su aprehensión y posterior restitución- también dispararon, procurando repeler la acción del prófugo. Posteriormente, y a pocos metros de la Alcaidía, Gómez se desvaneció sobre el suelo por una herida en su cabeza”.

“De manera inmediata, se solicitó el móvil del Servicio Penitenciario y de Readaptación Social, a fin de trasladarlo hacia el Hospital Julio C. Perrando, en donde fue asistido de manera urgente. Un poco más tarde, se informó que habría fallecido producto de una herida de arma de fuego”.

“El hecho fue informado inmediatamente a la Fiscalía de Investigación Penal en Turno N° 3, a cargo de la doctora Carmen Beatriz Scarpin, quien se abocó al procedimiento con su equipo de trabajo, en las instalaciones de la División Alcaidía de Resistencia. Allí se realizó oportunamente las correspondientes diligencias judiciales y momentos más tarde se hicieron presentes peritos pertenecientes al Gabinete Científico del Poder Judicial”.

Las investigaciones determinarán cómo poseía un arma de fuego en su celda y que balas fueron las que terminaron con su vida, es decir, si pertenecían al personal policial, tal como se asegura en la versión oficial.

Claudio Gómez ya había intentado escaparse de prisión, lo que consumó en enero de 2014, cuando de madrugada huyó del Complejo Penitenciario de Sáenz Peña donde cumplía su condena.

Fue hallado en abril del mismo año, en un campo de Entre Ríos, con el nombre cambiado y manejando un remise, pareciendo entonces disponer de algún “padrinazgo” por el hecho de llevar adelante una vida más o menos normal e integrado en una sociedad a la que la Justicia le hanía negado pertenecer.

Sus restos fueron velados ayer en San Lorenzo.

 

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