San Lorenzo

Milei, fiel a su estilo, puso fin a años de incoherencia histórica: con el apoyo del intendente Raimundo, el sable corvo vuelve a los Granaderos en San Lorenzo

Milei, fiel a su estilo, puso fin a años de incoherencia histórica: con el apoyo del intendente Raimundo, el sable corvo vuelve a los Granaderos en San Lorenzo

Militantes Kirchneristas fueron a manifestar contra el traslado del Sable Corvo
Con el respaldo del intendente Leonardo Raimundo, Javier Milei encabezará en San Lorenzo un acto histórico que pone fin a décadas de debate: el sable corvo de San Martín vuelve a la custodia de los Granaderos en el lugar donde nació la gesta sanmartiniana.

Estamos en WhatsApp: Podés seguirnos acá

Con el respaldo del intendente Leonardo Raimundo, Javier Milei encabezará en San Lorenzo un acto histórico que pone fin a décadas de debate: el sable corvo de San Martín vuelve a la custodia de los Granaderos en el lugar donde nació la gesta sanmartiniana.

En la tardecita de este sábado, el Campo de la Gloria volvió a ser escenario de un hecho con fuerte carga simbólica, política e histórica. El presidente Javier Milei llegó a San Lorenzo para presidir en soledad el acto central por el Combate de San Lorenzo, acompañado por el intendente Leonardo Raimundo, quien en las últimas semanas se transformó en una de las voces más activas y visibles en la defensa del traslado del sable corvo del general José de San Martín al ámbito del Regimiento de Granaderos a Caballo.

Raimundo no solo respaldó públicamente la decisión presidencial, sino que fue el encargado de explicar en medios nacionales los fundamentos históricos, culturales y jurídicos que sostienen la idea de que el sable no permanezca en el Museo Histórico Nacional, sino bajo custodia de los Granaderos. Para el intendente, el debate excede cualquier disputa partidaria.

“El interés que me guía no es patrimonial ni partidario, sino de orden público y cultural: asegurar que el símbolo máximo de nuestra emancipación permanezca en el lugar que la historia, la ley y el deseo de sus legítimos herederos le asignaron”, expresó Raimundo, quien se mostró orgulloso de haber colocado a San Lorenzo en el centro de la discusión pública nacional.

Con un conocimiento minucioso del Combate de San Lorenzo, el jefe del Ejecutivo local coincidió con historiadores consultados por medios nacionales en que el sable corvo “jamás fue usado en territorio patrio”. Según explicó, más que un símbolo exclusivo de la Independencia argentina, se trata de un bien histórico que representa la emancipación americana, y que fue blandido por primera vez durante el cruce de los Andes.

Raimundo también contextualizó el legado del sable a Juan Manuel de Rosas como un gesto político claro de San Martín. “San Martín le legó ese bien a Rosas por su defensa de nuestra soberanía, cuando ingleses y franceses pretendían ingresar por los ríos interiores. Fue un respaldo explícito”, sostuvo. Recordó además que tras la guerra con Brasil el Regimiento de Granaderos fue disuelto, y que fue el sanlorencino Pablo Ricchieri, como ministro de Guerra durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca, quien lo refundó en 1903.

En ese recorrido histórico, el intendente defendió la custodia del sable por parte del Regimiento creado por el propio San Martín, subrayando que la pieza atravesó episodios complejos, incluidos dos intentos de robo por parte de comandos peronistas que pretendían llevarlo al exilio para ofrendárselo a Juan Domingo Perón.

En el otro extremo del debate aparece la postura de Araceli Bellota, quien en su presentación judicial sostuvo que la controversia no es privada sino institucional, y que el Museo Histórico Nacional sería la sede “natural y legal” del bien, citando la Ley 12.665. Bellota remarcó que en el museo el sable cuenta con sistemas de seguridad física y electrónica y guardia permanente de Granaderos. Cabe aclarar, como señalan especialistas, que la Comisión Nacional de Monumentos solo interviene en patrimonio inmueble, y que el sable corvo, por su naturaleza, no encuadra en ese régimen.

Bellota también subrayó el valor simbólico del sable como legado político de San Martín a Rosas, al que definió como un acto que trasciende lo material y se inscribe en la defensa de la soberanía nacional.

Más allá de la polémica, el acto en San Lorenzo volvió a reunir a decenas de miles de personas. Cada año, más de 60 mil asistentes colman el Campo de la Gloria para presenciar la recreación histórica de la carga de caballería del Regimiento de Granaderos, que llega desde Buenos Aires para revivir la única batalla librada por San Martín en suelo argentino.

En el mismo lugar y a la misma hora en que hace más de dos siglos combatieron los Granaderos armados con lanzas y espadas —frente a tropas españolas que sí contaban con armas de fuego—, entre 30 y 40 jinetes avanzan a caballo hacia el río Paraná, recreando el momento fundacional de una gesta que luego se proyectaría hacia la independencia y la emancipación de gran parte de América.

Con la presencia presidencial y el fuerte respaldo del intendente Raimundo, San Lorenzo volvió a ocupar un lugar central en la memoria histórica argentina, en una jornada donde pasado, política y símbolos nacionales se cruzaron en el corazón del Campo de la Gloria.