¿Y la casta?

Milei suma en Santa Fe para no diluirse en la pelea peronistas vs. oposición

En plan de captar la mayor cantidad de adhesiones posibles, el economista alienta al diputado Nicolás Mayoraz para que camine la provincia haciendo equilibrio entre su pasado como referente de luchas gremiales y las recetas libertarias que combaten las banderas históricas de los sindicatos.


Quienes comulgan con las ideas de Javier Milei saben que éste es el momento de subirse al tren. El futuro es prometedor: a las elecciones presidenciales de 2023 se espera que el mediático economista llegue con chances concretas de disputar el sillón de Rivadavia. Todavía queda tiempo y hay muchos casilleros vacíos en un espacio político nuevo, que no cuenta con una estructura tradicional. Sobra entusiasmo, falta gente, y en Santa Fe está todo por hacerse.

Comienza a sonar cada vez más el nombre de Romina Diez, la rosarina que tiene la mayor cuota de confianza no sólo de Milei –lo cual no es poco pero tampoco suficiente–, sino especialmente de Karina, la hermana del economista y en quien descansa todo el armado estratégico-político. Con el pulgar arriba de “El Jefe” (así le dice Milei a su hermana), de quien se muestra como amiga, Diez teje alianzas desde el sur de la bota santafesina.

Pero no está sola en la titánica tarea de militar, operar y acordar. Con el sello de Unite asegurado, pacto con José Alejandro Bonacci de por medio, se necesita reunir más voluntades. Y si ya vienen con estructura propia, mejor. Es hora de ensamblar. Por eso es bienvenido todo aquel que se sume con el combo terminado.

Con el paso de los días se ha hecho más nítido el acercamiento del sector que lidera el diputado provincial Nicolás Mayoraz, a quien secundan sus compañeros del bloque Vida y Familia, Natalia Armas Belavi y Juan Argañaraz. Llegaron a la Cámara baja envueltos en las consignas antiaborto del pañuelo celeste. Esa lucha se perdió el 30 de diciembre de 2020, cuando en el Congreso de la Nación se aprobó la ley 27610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, lo que obligó a reconfigurar el plan de acción para llegar a 2023 con chances de al menos mantener el espacio ganado en la Legislatura.

En el camino apareció el “fenómeno” Milei, cuyos tips de ideas libertarias sintonizan con una parte del discurso de Mayoraz. Abogado constitucionalista, fue un histórico activista provida, el invitado ideal para paneles de televisión cuando se requería un contrapunto en temas relacionados con entrega de anticonceptivos, píldoras del día después o legalización del aborto. Más acá en el tiempo, ya como legislador, se opuso al uso del lenguaje inclusivo en los documentos oficiales de la provincia de Santa Fe y al cultivo de cannabis como uso medicinal.

Sin embargo, la mayor exposición en los medios la alcanzó como abogado del Sindicato de Luz y Fuerza y de la Asociación de Empleados de Comercio en el último lustro de la década pasada. Fue la voz cantante en la batalla del gremio mercantil a favor del descanso dominical. A esa larga pelea entre sindicalistas y empresarios (supermercadistas, principalmente) Mayoraz le puso el cuerpo para impedir que los negocios trabajaran los domingos. La discusión se saldó en 2017 cuando la Corte Suprema de Justicia provincial declaró inconstitucional la ley 13441, conocida como “descanso dominical”.

Quienes lo trataron a diario en esos no tan lejanos tiempos se sorprenden ahora al verlo alineado con las ideas de Milei, quien si bien evita la confrontación directa con los gremios, dispara de manera elíptica contra muchas de las banderas históricas de las organizaciones sindicales. Una de las más ruidosas es la anulación de las indemnizaciones por despido a las que considera uno de los principales obstáculos “para generar empleo en blanco”. Pero a Mayoraz se lo nota entusiasmado…

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