Moyano: “Señora Presidenta ocúpese de la inflación que carcome los salarios”

El titular de la CGT disidente cerró así el acto en Plaza de Mayo, junto a la CTA opositora. Acusó al Gobierno de aplicar las recetas del FMI, como la suba de impuestos y el "congelamiento" del salario.


El secretario general de la CGT disidente, Hugo Moyano, cerró este miércoles un acto en Plaza de Mayo junto a la CTA de Pablo Micheli, con un duro discurso en el que acusó al Gobierno de aplicar un “ajuste encubierto” y le exigió a la Presidenta que se ocupara de la inflación.

Frente a las columnas de trabajadores que coparon la plaza, el líder camionero habló cerca de 50 minutos, luego de que Pablo Micheli diera un breve discurso, y concluyó la jornada de movilización con un fuerte pedido dirigido a Cristina Kirchner.

“Señora Presidenta, ocúpese de la inflación que carcome los salarios y todos los bienes de los argentinos, tiene los instrumentos necesarios para ocuparse de la inseguridad”, sentenció.

Moyano llegó al escenario alrededor de las 17, frente al cual se concentraron los manifestantes de los gremios aliados, el sindicalismo “clasista” y la Federación Agraria que se movilizaron desde la Avenida 9 de Julio.

Si bien repitió varios de los reclamos habituales, el sindicalista centró sus críticas en la política económica del Gobierno, a quien responsabilizó por el Impuesto a las Ganancias y la inflación que “se comen los salarios”.

“Esto es un ajuste encubierto, porque cuando el Fondo Monetario Internacional determina las políticas a los países que se subordinan, lo primero que hace es congelar los salarios, y es lo que ha hecho el Gobierno”, disparó.

El titular de la CGT Azopardo también apuntó los daros contra el aumento de las tarifas de los servicios públicos, a raíz de la quita de subsidios que inició el Gobierno tras anunciar la “sintonía fina”, y el incremento de los impuestos.

“El gobierno ha quitado los subsidios a las empresas, desde entonces aumentó la luz, los teléfonos, el gas y el agua”, dijo, y señaló que además “han aumentado impuestos nacionales, provinciales, el combustible, los peajes, y en cada provincia”. “Son las recetas más ortodoxas y las siguen pagando los trabajadores”, añadió.

Como estaba previsto, el gremialista criticó una vez más el Impuesto a las Ganancias, que el Gobierno no actualiza desde abril del 2011 y que prevé hacerlo en el 2013, aunque con la condición de que los gremios moderen los reclamos salariales.

“El impuesto es un robo a los trabajadores. No pagan la asignación familiar y les sacan del salario a los trabajadores para seguir manejando una caja que no sabemos a dónde va”, aseguró.

En este sentido, el dirigente sindical explicó que hace pocos días se reunió con 110 diputados para unificar los cerca de 20 proyectos de ley que buscan modificar el Impuesto a las Ganancias “para que no dependa de la buena o mala voluntad del Ejecutivo”.

En su discurso, en el que relató como su familia mantenía a su madre jubilada, Moyano se quejó por “los millones de jubilados que ganan miseria” y calificó de “alcahuetes” a los funcionarios que este miércoles criticaron la movilización sindical.

“Esta (protesta) se hace para que reconozcan la deuda pendientes con nuestros viejos jubilados, porque pareciera que el Gobierno no hace caso a la Corte Suprema que ha determinado que se le adeuda a nuestros jubilados, pareciera que están esperando que se mueran para no pagarles nada”, sentenció.

La marcha de este miércoles había sido cuestionada por voces del oficialismo. El titular del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi, la había calificado como un “acto opositor”, cuyo espíritu estaba “alejado de las reivindicaiones gremiales. En tanto, el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, objetó la fecha elegida, que coincide con la rebelión social del 2001.

Durante el acto, el líder del los camioneros consideró “muy importante” que la Presidenta haya pedido el tratamiento por el Congreso de la ley de Trata en sesiones extraordinarias, pero le reclamó que tenga “conciencia” de que “hay muchas leyes frenadas por el Gobierno”, en referencia al proyecto de regulación de la tercerización laboral que presentó en 2010 el sindicalista Julio Piumato, cuando era diputado. “Si esa ley se hubiera tratado, hubiéramos evitado la muerte de Mariano Ferreyra en una protesta de trabajadores”, advirtió.

 

“Es necesario que la Presidenta escuche la voz de los trabajadores y no solamente lo que le pide la UIA”, dijo.

Y, al igual que en sus últimos discursos, hizo un llamado a dar una batalla política si no se logran los reclamos gremiales. “Si no alcanza la lucha gremial y los paros, esta lucha tenemos que llevarla al plano político. Tenemos en el 2013 esa herramienta de la democracia, nuestro voto, y los trabajadores vamos a apoyar a quien garantice nuestros derechos”

Antes de Moyano, su aliado de la CTA Pablo Micheli elevó reclamos similares y prometió que “si no hay respuestas, habrá más lucha y más paro”.

Micheli aseguró que en el gremialismo opositor existe “voluntad de diálogo”, pero advirtió: “No vamos a discutir arrodillados”.

Por otra parte, exigió que haya “justicia independiente” y acusó al kirchnerismo de “poner la pata en la cabeza de la Corte Suprema”.

La movilización paralizó las principales avenidas del centro porteño. La columna del sindicato de Camioneros y de los demás gremios pertenecientes a la CGT moyanista ingresaron por Diagonal Sur; los hombres de Gastronómicos y otras organizaciones de la CGT Azul y Blanca entraron por Avenida de Mayo, y la CTA junto a la Federación Agraria y otras organizaciones, hizo lo propio por Diagonal Norte.

También participaron las comisiones internas del “sindicalismo clasista” que marcharon por la Avenida de Mayo, tras las banderas del Frente de Izquierda, junto a los ferroviarios de la línea Sarmiento y los delegados de Kraft.

En la plaza, estuvieron presentes además el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie, la Federación Nacional Campesina, Pueblos Originarios en Lucha y la Federación Universitaria Argentina (FUA).

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