Muerte en Bunge: Silencio del sindicato local y fuerte denuncia del gremio nacional

Tras el caso fatal en la planta de Puerto San Martín, la Federación sindical apuntó a "irresponsabilidad empresarial"


La muerte de Laureano Gómez, empleado desde 2009 en la planta que Bunge posee en Puerto San Martín, volvió a dividir las aguas entre las dos estructuras sindicales que representan a estos trabajadores: el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del departamento San Lorenzo y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina,

Mientras el primero prefirió guardar silencio y esperar los resultados de las pericias oficiales para emitir posición alguna, el segundo apuntó, directamente, a la “irresponsabilidad empresarial”.

El comunicado oficial, dice:

“En la mañana de hoy (por ayer martes) falleció el compañero obrero aceitero Laureano Gómez, de 35 años, al caer en un silo con cereal en la planta de Bunge de la localidad de Puerto General San Martín. Desde la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina expresamos nuestro profundo dolor y repudio, y extendemos nuestra solidaridad a su familia y compañeros de trabajo”.

“Llamamos a concientizar a los compañeros en la defensa de la integridad psicofísica y la vida de todos los trabajadores. Frente a la irresponsabilidad empresarial, debemos desde nuestra clase obrera fortalecer nuestra conciencia y defender con toda firmeza nuestro derecho no sólo a un salario digno, sino a las condiciones dignas y equitativas de trabajo”.

“Repudiamos los dichos de los dirigentes que le quitan toda responsabilidad a la empresa y cargan la culpa en el compañero trabajador fallecido. La organización gremial existe para la defensa de los derechos del conjunto de las compañeras y compañeros trabajadores. No para cuidar los intereses ni la reputación de una empresa”.

“Hay accidentes de trabajo que pueden existir como tales, pero sostenemos que con prevención se evitarían la gran mayoría. Aunque nuestra Federación no tiene actuación en la zona de San Lorenzo y Puerto San Martín, reafirmamos nuestra solidaridad con las compañeras y compañeros trabajadores aceiteros de la zona. Los trabajadores deben saber que pueden cesar las tareas de riesgo ante la mínima contingencia y que se encuentra también establecido por ley en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires la obligatoria institución de Comités Mixtos de Seguridad e Higiene. Es necesario conocer nuestros derechos para exigirlos”.

“Porque si era evitable, no es un accidente”.

Las irreconciliables diferencias que mantienen estas dos estructuras gremiales volvieron a pronunciarse a partir de este desgraciado suceso. Y puede decirse que la entidad nacional fue, esta vez, más allá al aludir a sus pares por “cargarle la culpa del accidente al trabajador y quitarle a la empresa toda responsabilidad en los hechos”, o peor aún, al apuntar al sindicato local de “cuidad los intereses y reputación de una empresa”.

No es la primera vez que estas diferencias conceptuales aparecen. Ni tampoco es la primera vez que surgen declaraciones cruzadas.

Hasta el momento, desde el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros local no emitió comunicado oficial alguno, ni dirigido a los medios de comunicación ni subido a su página web oficial, donde lo último publicado es una invitación para inscribirse a un torneo de fútbol interno que organiza la entidad gremial.

 

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