Las deficiencias estructurales de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) no son una novedad, pero en San Lorenzo el problema ha tomado una dimensión completamente distinta: el servicio público se ha convertido en una herramienta de boicot político. Anoche, mientras vastas zonas de la ciudad —incluyendo los barrios de la zona sur que además se quedaron sin agua por la falta de energía en las bombas— padecían prolongados cortes de luz, la respuesta de la prestataria no fue técnica, sino estrictamente política.
Según pudo reconstruir este medio, ante la catarata de reclamos vecinales por los apagones, la orden directa que los mandos medios de la EPE le bajaron a las guardias operativas nocturnas fue contundente: “no hacer nada”.
La falta de asistencia y el retraso deliberado en la salida de las cuadrillas (que recién comenzaron a operar en la mañana de hoy) exponen crudamente el accionar del sindicato de Luz y Fuerza local. La cúpula gremial mantiene una fuerte posición partidaria y se encuentra participando activamente en el armado de las listas opositoras para enfrentar al actual oficialismo municipal en las próximas elecciones.
En ese esquema de confrontación, el sindicato utiliza la estructura y los tiempos de respuesta de la EPE para generar malestar social, tomando a los vecinos y a los servicios básicos de la ciudad como rehenes de su campaña política.
Un modus operandi con antecedentes
Esta directiva de brazos caídos no es un hecho aislado. La intencionalidad política detrás de los movimientos de los trabajadores de la EPE en la ciudad ya había sido expuesta recientemente por SL24.
Semanas atrás, las cuadrillas de la empresa provincial protagonizaron una tala indiscriminada que destruyó ejemplares de lapachos en el ejido urbano bajo la excusa de la poda preventiva de cables. Aquel episodio, que motivó una dura intimación formal por parte de la Municipalidad de San Lorenzo, fue el primer gran síntoma de esta maniobra sindical para generar conflicto en la vía pública (ver nota: Destrozo de árboles lapachos en San Lorenzo: intiman a la EPE por accionar político de Luz y Fuerza).
Hoy, la estrategia de desgaste sube un escalón más grave. Al paralizar las guardias nocturnas con la orden de “no hacer nada”, la disputa política de Luz y Fuerza no solo dejó a oscuras a miles de familias, sino que desencadenó problemas en cascada, como la interrupción del servicio de agua potable, castigando directamente a la ciudadanía en su afán por desgastar a la gestión local.






