El proceso de juicio político contra el juez federal de Rosario Gastón Salmain ingresó en su fase definitoria con un pedido unánime y demoledor de destitución. El tribunal acusador del Consejo de la Magistratura —integrado por el camarista de Casación Diego Barroetaveña, la abogada Jimena de la Torre y el senador nacional Luis Juez— solicitó la remoción formal del magistrado al encontrarlo responsable de mal desempeño en sus funciones y falta absoluta de honestidad moral para ejercer el cargo.
Salmain, quien desde 2023 se desempeña al frente del Juzgado Federal Civil y Comercial N° 1 de Rosario y pasa la mayor parte de su tiempo en la Ciudad de Buenos Aires, enfrenta además un procesamiento con pedido de prisión preventiva dictado por la Justicia de Rosario, medida cautelar que hasta ahora no se efectivizó debido a la inmunidad de arresto que le confieren sus fueros. En los tribunales federales de Rosario acumula imputaciones penales graves por los delitos de asociación ilícita, incumplimiento de deberes de funcionario público, cohecho pasivo y prevaricato.
La acusación ante el jury descansa sobre dos hechos troncales. El primero fue haber favorecido a firmas y particulares mediante medidas cautelares para que pudieran acceder a la compra de 10 millones de dólares a cotización oficial durante la vigencia del cepo cambiario, desoyendo las oposiciones técnicas manifiestas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y a cambio del cobro de retornos económicos ilegales.
El segundo hecho, que terminó de sellar su suerte procesal, es haber omitido de forma maliciosa en su declaración jurada al postularse a la magistratura que hace 24 años había sido expulsado de la planta del Poder Judicial de la Nación mediante una resolución de cesantía dictada por la propia Corte Suprema de Justicia tras comprobarse un caso de corrupción.
El alegato de Luis Juez: “Fue un olvido inteligente”
Durante la exposición de los alegatos de clausura, el senador Luis Juez desplegó un discurso lapidario contra el magistrado, rebatiendo los argumentos de los defensores José Manuel Ubeira y Yamil Castro Bianchi, quienes habían alegado que las sanciones disciplinarias prescriben a los diez años y que los antecedentes de empleado judicial no sumaban puntaje para el concurso.
“Salmain nos tomó el pelo, nos mintió en la cara, nos ocultó información sensible. No es un olvido fortuito, es un olvido inteligente. Nos tomó de tontos, de pavos y de desprevenidos. Es un olvido premeditado para sustraerse de la mirada del tribunal examinador para que no pudieran juzgarlo como corresponde; él tenía la obligación legal de decir la verdad”, remarcó Juez ante el Tribunal de Enjuiciamiento.
El legislador recordó que al concursar para juez federal, todo postulante firma una declaración jurada que compromete su idoneidad ética: “Para el Consejo de la Magistratura, mentir en una declaración jurada, que es el primer paso para ser examinado, no es un tema menor; es un tema central de integridad. Va a ocupar el cargo más importante que establece la Constitución hasta los 75 años de edad. Ahí no hay margen para obviar, mentir u olvidarse convenientemente”.
La grabación oculta y la probation en el Botánico
El momento de mayor tensión en la audiencia se produjo cuando Juez desgranó las fojas del expediente penal y administrativo del año 2000 que terminó con la expulsión de Salmain. Entre 1997 y 2002, el hoy juez se desempeñaba como auxiliar en el Juzgado Federal N° 8 de la Seguridad Social en la Ciudad de Buenos Aires. En junio de 2000 obtuvo su título de abogado y, apenas tres meses después, fue denunciado formalmente por una compañera de tareas, Florencia Depetris.
Según constató la investigación judicial llevada adelante en aquel momento por el juez Rodolfo Canicoba Corral, Salmain trabajaba paralelamente por las tardes en un estudio jurídico privado y le ofreció dinero a su compañera para que direccionara ejecuciones previsionales millonarias al juzgado donde él revistaba, garantizándoles así un trámite preferencial a sus propios clientes. Para comprobar la maniobra, el juzgado ordenó cablear con micrófonos y cámaras a la empleada, registrando de manera directa el ofrecimiento de los sobornos.
Aquella causa penal culminó mediante una suspensión del juicio a prueba (probation). Juez expuso que en primera instancia se propuso que Salmain cumpliera tareas comunitarias como asesor jurídico en la Universidad de Buenos Aires (UBA), pero la casa de altos estudios rechazó la postulación por tratarse de un infractor penal. Finalmente, debió cumplir tareas en el Jardín Botánico de la Ciudad de Buenos Aires.
Con la prueba recolectada y tras el cierre de los alegatos acusatorios, el Tribunal de Enjuiciamiento deberá fijar fecha para emitir su veredicto. En caso de ser destituido, Salmain perderá de forma automática sus fueros constitucionales, habilitando la ejecución inmediata de la orden de detención que pesa sobre él en la Justicia Federal de Rosario.






