Mirar para otro lado

Nouryon fue acusada por contaminación ambiental y los órganos estatales no investigan

Salvo la Municipalidad de San Lorenzo, que labró un acta, ni la Nación ni la Provincia emitieron dictamen alguno. El concejal Marcelo Remondino elevó, meses atrás, una denuncia formal


Pareciera que el Estado se confabula con una industria que fue acusada de contaminar el medio ambiente. Es que los hechos así lo demuestran, o por lo menos, deja espacio para una análisis así.

Meses atrás, la firma Nouryon en su planta de San Lorenzo (ex Akzo Novel, ex ICI, ex Duperial) fue apuntada -una vez más- por la emisión de gases tóxicos que hacían que el aire fuera irrespirable.

Así lo comunicaron sus vecinos a SL24, tal como ocurrió con un grupo de chicos que practicaban fútbol en un predio de los alrededores, y luego otro que hacían lo mismo jugando al tenis.

La Municipalidad procedió a labrar actas administrativas, a cargo del personal de la Secretaría de Medio Ambiente local, para dejar constancia del caso.

Luego fue el concejal Marcelo Remondino quien lanzó una acusación similar en ocasión de estar presente en el Polideportivo Municipal, sito a escasos metros de la citada industria, y respirara un aire claramente contaminado por productos químicos que parecían provenir de la chimenea de Noyryon. Por eso se dirigió de inmediato a la empresa, comunicó los hechos al municipio y la Secretaría de Medio Ambiente local labró otra acta.

El paso siguiente fue la comprobación de los hechos a cargo de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación y su par de la Provincia, que son los organismos idóneos para entablar una investigación no sólo por jurisdicción sino también por la disposición de los equipamientos técnicos que la repartición municipal no dispone.

La Nación envió a un grupo de empleados a realizar constataciones y a la Provincia aún se la espera. Sin embargo, estas muestras tomadas por la repartición a cargo del ministro Juan Cabandié siguen en investigación o se perdieron, pues jamás dieron a conocer sus resultados.

A esta altura uno se pregunta si se trata de una incapacidad de los funcionarios a cargo de estas áreas o una deliberada decisión por dejar las cosas como están, apostando al «olvido» de los hechos por parte de la población.

Por el trabajo que se realiza en la química Nouryon, estamos hablando del despido de gases con dióxido de azufre, que en grandes cantidades puede ser altamente contaminante y perjudicial para la salud.

El argumento que oportunamente esgrimió la firma, según explicó Remondino, fue que tenían un filtro obsoleto y la llegada de su reemplazo estaba demorado; ergo, seguían adelante con su producción reconociendo que generaba un impacto ambiental mayor al permitido.

Capítulo aparte merece la posición asumida desde el Sindicato Químico que guardó y sigue guardando silencio, a pesar que la exposición de sus afiliados y trabajadores de la industria a estar sujetos a la percepción de elementos contaminantes. De hecho siguieron y siguen prestando servicio con total normalidad, incluso en el sector donde se amanaron los supuestos gases tóxicos.

También oportunamente SL24 se contactó con el área de relaciones instituciones y recursos humanos de la empresa, en San Lorenzo, para disponer de una versión a tales hechos, pero nunca la comunicaron.

Nouryon posee sus establecimiento sobre calle Cittadini, en la zona norte de San Lorenzo. La planta fue una de las primeras industrias que se alzó, hace más de 60 años atrás, en el Cordón Industrial, y por entonces perteneció a la firma Duperial.

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