“Nunca vivimos algo así; el motor para seguir fue el cariño de la gente”

Anoche se conoció la peor noticia, cuando se confirmó la aparición de las últimas dos víctimas fatales en la explosión de Rosario. Las vivencias de los bomberos y un recuerdo que quedará por siempre.

Télam Rosario, Santa Fe 07/08/2013 Un total de 80 personas trabajaba hoy en la remoción de escombros y asistencia de personas en el edificio de Rosario, donde ayer se produjo una explosión por un escape de gas que causó la muerte de al menos 10 personas. Foto: José Granata/Télam/dsl

«Las sensaciones fueron muchas y muy cruzadas. Con una angustia importante porque jamás perdimos la esperanza de encontrar alguna de las personas con vida, tristes porque todo terminó con todas las personas fallecidas», señala Roberto Ramos, bombero voluntario de Capitán Bermúdez.

“Nunca vivimos algo así, nunca imaginamos que se trataba de lo que pasó”, dice Ramos y recuerda: “Fuimos la tercera autobomba en llegar al lugar y al principio suponíamos que se trataba de un incendio más, salvo por la gran presencia policial. Después de una hora y media de trabajo nos dimos cuenta que se había derrumbado un edificio completo”.

Agrega Ramos por último: «Los días fueron pasando, hacía mucho frío y la situación se tornó compleja. Iban apareciendo las víctimas y de alguna manera eso generaba una especie de bajón anímico en todos. De todas maneras se seguía adelante. La gente nos esperaba del otro lado del vallado con bebidas calientes y con abrazos y palabras de aliento. Sin dudas, eso fue el motor para que no nos detuviéremos».

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